Mariela Castro: exclusiva para Cubainformación revista PDF Imprimir E-mail
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Domingo, 06 de Julio de 2008

Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX): “Después de 15 años, el Código de Familia de Cuba necesita otro cambio”

Publicado en Cubainformación revista verano 2008 .- Cubainformación visitó en La Habana la sede del CENESEX, Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, centro donde se trabaja no sólo la investigación, sino también la terapia sexual, el asesoramiento, la ayuda y el acompañamiento en todo lo referente a la educación sexual, diversidad sexual, o derechos reproductivos. En un país como Cuba –que ya con casi 50 años de Revolución, sin embargo, todavía tiene mucho por hacer en el terreno de la diversidad sexual– ocurre como en otros países del mundo: la sociedad ha asimilado muchos logros sociales, pero todavía conserva un machismo que hay que romper. En ello está el CENESEX y su directora Mariela Castro Espín, con quien char-lamos en exclusiva.
Mariela Castro no necesita presentación, porque además de su trabajo al frente del CENESEX, ella es un referente mundial en el tema de la prevención y la lucha contra el VIH-SIDA, y una de las mentes más lúcidas y adelantadas de Cuba con respecto a los derechos sexuales y reproductivos de homo-sexuales y transexuales.

Video Mariela Castro en exclusiva - Parte 1 (Derechos de las mujeres cubanas)

Video Mariela Castro en exclusiva - Y parte 2 (Diversidad sexual y homofobia en Cuba)

 
- Bueno, gracias por tanto halago...
- No, pero es cierto que por todo este trabajo eres un referente en este ámbito. Como decía, hizo falta crear el CENESEX para llevar adelante esa labor. ¿Cómo surgió y con qué objetivos?
- El CENESEX tiene sus antecedentes en la década del 60, en el trabajo que inició la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) desde su creación. Esta organización une las diferentes organizaciones fe-ministas, organizaciones de mujeres y grupos de mujeres en los partidos políticos que habían partici-pado en los procesos de cambio en Cuba, con todas las dificultades y los riesgos que implicaba en-frentar las diferentes dictaduras o régimenes corruptos que existían en Cuba antes del 59. Diferentes grupos de mujeres y otras no agrupadas solicitaron a la Dirección de la Revolución que se les tuviera en cuenta desde el punto de vista organizativo para participar de los cambios que se estaban dando en la sociedad cubana. Fidel le dio la tarea a mi mamá [Vima Espín] de crear esta organización y contac-tar con las mujeres que hacían sus diferentes propuestas; surge así la Delegación Cubana que asistiría en el año 1959 al Congreso Mundial de Mujeres en Santiago de Chile, convocado por la Federación Democrática de Mujeres.
    Los problemas reales que tenía la mujer para poder impulsar su participación en la sociedad estaban presentes. Por supuesto, había que empezar por la alfabetización, donde participaron muchas mujeres que tenían su nivel escolar suficiente como par ser alfabetizadoras (adolescentes, incluso niñas participaron); se hizo todo un trabajo con las mujeres campesinas, trayéndolas a la capital, al Hotel Nacional, hotel insignia de Cuba. Se les abrió un mundo de posibilidades, las llevaron al médi-co, al dentista, empezaron a darles cursos elementales de instrucción y a facilitarles oficios. Así, cuando regresaban a sus hogares ya eran otras; ahí se empezó también el trabajo de educación sexual, la realidad llevaba a ello, las compañeras organizadoras se dieron cuenta que tenían que trabajar el tema de la educación sexual –hasta donde en esa época la ciencia era capaz de llegar– y la promoción de la salud, sobre todo salud reproductiva, después se fue ampliando a la salud sexual.
    La primera causa de muerte de la mujer cubana era el aborto clandestino, sin embargo, el abor-to en Cuba no era ilegal, se hacía en los hospitales pero costaba mucho dinero y la mayoría de mujeres no podían acceder a este servicio; en 1965, cuando el Ministerio de Salud recién organizado define mejor esta estadística, hubo gente que quería eliminar el aborto, ilegalizarlo. Por suerte, la FMC luchó y demostró que esa no era la vía, sino que era una conquista fundamental de las mujeres cubanas.
    En Cuba no hay una ley del aborto como en otros países, aquí simplemente hay definiciones en el Código Penal, se modificaron las condiciones que allí ponían: tiene que ser gratuito, realizarse por manos expertas y en condiciones hospitalarias especializadas y sobre todo con el consentimiento de la mujer, porque decidir sobre su cuerpo es su derecho. Se institucionaliza el aborto, se establece como un servicio de salud pública con todas sus entidades asistenciales. Ahí empieza el programa de educa-ción sexual: no es suficiente establecer las modificaciones del Código Penal e institucionalizarlo, sino que debían acompañarse de acciones educativas para que las mujeres no abortaran de manera indis-criminada, que tiene sus riesgos. Eso llevó a implementar un programa nacional de planificación familiar que atendiera la salud de la mujer, acciones educativas en los barrios, en la revista «Mujeres», en la radio; se hablaba de anticoncepción, de la necesidad de hacer espaciamiento entre un embarazo y otro para que la mujer no se desgastara y conservar la salud del bebé, es decir, un montón de iniciativas interesantes que se fueron desarrollando y enriqueciendo con los años.
    Además, aquella experiencia de Santiago de Chile ayudó a definir muchas cosas. En el segundo Congreso de la FMC ya las mujeres habían sido beneficiadas por esas acciones educativas en el cam-po de la sexualidad, solicitaron educar a sus hijos e hijas para que no pasaran por las misma vicisitu-des que ellas habían pasado por falta de información; y así, la FMC crea un grupo de trabajo multidis-ciplinario, multisectorial, donde la mayor responsabilidad fue para la FMC, los ministerios de Salud y de Educación, y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) como movimiento aglutinador de todo el sector juvenil.
    En 1974 se lleva a consulta popular una propuesta del Código de Familia que fue muy impor-tante para democratizar las relaciones entre el hombre y la mujer y dentro de la familia, para ayudar en todo el proceso político que se estaba desarrollando por los derechos de la mujer y la igualdad de oportunidades. Este grupo de trabajo se oficializa en 1977 como Grupo Nacional de Trabajo de Edu-cación Sexual –siempre dirigido por FMC– y adjunto a una comisión de trabajo de la Asamblea Na-cional del Poder Popular. Este vínculo con la Asamblea nos lo dejó mi madre cuando organizó todas estas cosas y nos ha facilitado mucho poder influenciar en decisiones políticas en el campo de la edu-cación sexual, no todo lo que quisiéramos, pero vamos alcanzando el camino más efectivo para poder-lo lograr.
    Ya en 1989 este centro fue ampliando sus objetivos y funciones y pasa a ser un Centro de Salud Pública y a llamarse CENESEX, pero es la misma institución en su evolución, sus objetivos estaban ya en su propuesta inicial: ayudar a la población cubana en el campo de la educación sexual. Se traba-jaban los temas de capacitación y divulgación en los medios de comunicación, investigaciones, tera-pia sexual, psicoterapia, en fin, todo esto se fue ampliando en la década del 90 a un área de trabajo comunitario y enriqueciendo nuestras áreas de trabajo e investigaciones. Empezamos a hacer docencia de posgrado y maestrías, cada vez más investigaciones y más profesionales de diferentes sectores del país se están preparando en el tema.
- Es un desarrollo integral, no solo en el ámbito de la salud, sino también en la educación.
- Sí, ésas son las entidades más implicadas, pero a veces se implica el Ministerio de Cultura, el de Justicia, el Instituto Cubano de Radio y Televisión, el Instituto Cubano del Cine con el cual tenemos convenios de trabajo, la Asociación de Abogados, etc. Estamos trabajando con distinta gente y en los últimos tiempos el logro más importante ha sido el diálogo permanente con el Comité Central del Partido, ha sido el logro más importante y vamos a seguir luchando por mantenerlo porque nos abre más camino todavía.
- Dentro de la Revolución, también las mujeres han hecho su propia revolución...
- Las mujeres han sido las protagonistas principales del Programa Nacional de Educación Sexual y las que han llevado adelante, como dijo Fidel, una “Revolución dentro de la Revolución”, es el proceso de la mujer en Cuba en estos casi 50 años.
- Supongo que la inmensa mayoría que trabajan en el CENESEX son mujeres; igual en el Comi-té Central del Partido no es lo mismo, quiero decir que las mujeres, dentro de sus propios espa-cios, están en esa pelea.
- La FMC ha llevado adelante cambios muy importantes en la población cubana, incluso investigacio-nes que se han realizado, por ejemplo en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, han demostrado que el hombre en Cuba ha cambiado a partir de los cambios de la mujer. La mujer ha tenido una política de cambios, el hombre directamente no, ha hecho los cambios de manera indirecta a partir de los cambios de la mujer: Si la mujer deja ya la casa como oficio exclusivo, sale a trabajar o estudiar, asume responsabilidades políticas y administrativas ya no es amo exclusivo, el poder esta compartido entre el hombre y la mujer, la responsabilidad de los hijos e hijas está compartida. Hay leyes que lo han favorecido, por ejemplo, la ley de maternidad que facilita a las mujeres una licencia laboral, primero con el sueldo completo, y después se va disminuyendo hasta un año y tres meses más para quedarse con su bebé; por otra pate, la mujer embarazada se cuida mucho, a cada rato los ginecó-logos las mandan a su casa a descansar para garantizar que los niños nazcan saludables y la mujer quede bien también tras su proceso de embarazo y parto.
    Hay un programa de paternidad y maternidad responsable que ayuda a ambos en estos procesos y les involucra en las funciones diferentes que van a tener: el hombre no pare ni se embaraza, pero puede hacer un montón de cosas; esa misma ley ha ido evolucionando y en estos momentos hay licen-cia de paternidad para poder compartir esa responsabilidad, cuando los niños y niñas se enferman o están de vacaciones, también el papá puede salir a cuidarlos, no solo la mamá puede dejar de trabajar para cuidar a los niños pequeños y dar una mejor atención. No te digo que sea una maravilla, pero lo estamos trabajando, habría que hacer muchas cosas más para que sea muy bueno ese programa y lle-gara bien a todo el mundo.
- Viendo los ejemplos que van saliendo: aborto libre y gratuito, –una consigna feminista en todo el mundo y que en muchos países de llamado primer mundo no se ha conseguido– ley de mater-nidad y paternidad responsable... son logros de las mujeres en Cuba avenzados con respecto a otros espacios geográficos.
- Y uno fundamental es el salario, una de las primeras leyes fue establecer para la mujer y el hombre el mismo salario por el mismo trabajo, cosa que en Europa aún no se ha conseguido; es poquita la diferencia, pero es sustancial desde lo simbólico.
- Con respecto al trabajo en la diversidad sexual y los derechos de homosexuales y transexuales, una parte importante es la propuesta de ley de matrimonio; de aprobarse supondrá una gran avance.
- La homosexualidad en los años 60, 70 y 80 estuvo muy mal abordada en la sociedad cubana y fue muy difícil introducir el tema en los programas de educación sexual como se deseaba realmente, por-que la FMC y el CENESEX siempre abordaron el tema. Mi mamá lo llevó a la dirección de partido para discutirlo. Evidentemente, no logró lo que ella aspiraba, lo sé por los documentos que he encon-trado revisando papeles viejos de esta institución. Siempre la escuchaba hablar y discutir sobre eso, tal vez consideraban que no era el momento más oportuno; pero si seguimos esperando el momento oportuno, jamás tendremos “el vino de las uvas”, como dice el refrán –creo que gallego, porque se lo he oído decir a mi papá: “no, por que las uvas no están para el vino”–. Entonces, el vino no va a que-dar nunca, no se puede, hay que ayudar en el proceso de llegar al momento oportuno.
    En el CENESEX consideramos que ya las uvas están preparadas para el vino, que ya podemos trabajar más profundamente en este sentido, por que hay muchas más gente involucrada y sensibiliza-da, gente preparada profesionalmente, y porque se ha ido abordando cada vez más en los medios de comunicación. Percibimos profesionalmente que ya podemos trabajar y dar un paso de avance mucho más profundo.
    Ya en 1979 se creó una comisión especializada para atender a estas personas y desde entonces se atienden. Sólo se hizo una operación; por incomprensiones, mal manejo en los medios de comuni-cación, la población rechazó esto, y como nuestras instituciones no estaban preparadas para darles respuesta se suspendió el proceder quirúrgico del Ministerio de Salud y esta pobre gente lleva espe-rando mucho tiempo al cambio de sexo.
    En este momento se está preparando el equipo de médico especializado entre la Comisión Na-cional de Atención Integral a las Personas Transexuales, que radica en el CENESEX, no solamente para su atención integral de salud y garantizar su correspondiente operación (cumpliendo los requisi-tos médicos), sino también su derecho en la ley; por eso estamos presentando una propuesta de nor-mativa legal con respecto a la identidad de género que les permita el cambio en su documento de identidad sin necesidad de operarse, como en algunos países europeos.
    Tras la iniciativa de la FMC con el Código de Familia, aprobado por consenso popular en 1975, éste ha tenido tres modificaciones y actualizaciones, y ya hace más de quince años que se está solici-tando otro cambio. A solicitud de la FMC hemos introducido un articulado referido a la libre orienta-ción sexual e identidad de género, el respeto a ese derecho y que también consigan lo que en otros países han llamado matrimonio entre homosexuales; aquí no lo denominamos así porque se necesita un cambio constitucional y habría que esperar mucho; además, entraríamos en contradicción con la Iglesia católica, y yo prefiero la reconciliación. ¿Qué sentido tiene estar modificando un viejo concep-to tan entrañable para tantas personas? buscamos otro concepto y encontramos el de unión legal que es el matrimonio entre homosexuales; aunque no se llame matrimonio, es lo mismo.
- La FMC ha tirado del carro todos estos años. ¿Crees que tu generación y las posteriores habéis tenido que educar a vuestros padres? y cuando digo padres me refiero evidentemente a los hombres.
- Y a las mujeres también hay que educarlas, porque hay muchas portadoras de los mismos estereoti-pos; en mi caso no era así, mi mamá tuvo que hacer un trabajo muy fuerte con mi papá. También, de alguna manera, mi padre, con tres hijas, se vió con contradicciones de género que no pudo eludir y que tiene que enfrentar, todo eso ha influido en su cambio de manera de concebir los género masculi-no y femenino y las relaciones de poder entre ellos. Esas cosas pasan en toda familia cubana, esas contradicciones se han vivido en la familia cubana durante la Revolución; unas han avanzado más que otras, pero las contradicciones están latentes.
    Desde el CENESEX decimos que si hablamos de derechos, vamos a hablar de todos, y no es posible que si queremos eliminar toda forma de discriminación que pueda quedar en las leyes –que fue la orientación del Partido, cosa que nos vino muy bien– se hable de estos derechos sí y de éstos no. Desde la heterosexualidad hegemónica decimos que los homosexuales pueden casarse pero no pueden adoptar hijos porque no están preparados: ¿desde qué lugar científico se puede avalar una afirmación como ésa? Sin embargo, eso es lo que predomina en la manera de pensar de muchas per-sonas, tanto que algunas parejas de homosexuales que colaboran con el CENESEX nos han sugerido que no contemplemos en esta ocasión las adopciones; en primer lugar, porque en Cuba apenas hay opciones, hasta las parejas heterosexuales no encuentran criaturas para adoptar; y en segundo lugar, porque no son sus prioridades. Ellos siempre encuentran la manera de tener un hijo, ahijado o sobrino, alguien de quien hacerse cargo con ese sentimiento de paternidad y maternidad que han desarrollado, pero no es su prioridad. Por tanto, que no sea esto un obstáculo para lograr lo que para ellos es lo más importante. Hemos respetado esta sugerencia para poder avanzar, y ojalá que esta estrategia educativa que estamos haciendo con apoyo de los medios de comunicación –y que hemos presentado al Partido para lograr su apoyo y trabajar y divulgar en la población cubana los cambios y perciban la ventaja que tiene para todos– pudiese influir en que finalmente hasta los diputados cuando se lleve esto como anteproyecto de ley digan: “bueno, ¿por qué no van a poder adoptar?”. Si eso pasa, yo diría que fue un milagro.
- El día 9 de mayo presentábais en rueda de prensa las actividades organizadas para el día 17 de mayo, Día Mundial contra la Homofobia.
- Ya el año pasado por primera vez celebramos el Día Mundial contra la Homofobia, con un cine-debate de la película norteamericana «Los muchachos no lloran», un caso de transfobia y lesbofolia real que ocurrió en EEUU y está muy bien para el debate y para educar a la gente. La población parti-cipó libremente, no tanto como hubiéramos querido, pero lo que la gente dijo nos dio muchas pistas de qué hacer; agradecieron que organizásemos la actividad porque les había ayudado a entender mu-chas cosas que nunca les habían explicado. Recogimos ideas que se concretaron en el programa de este año. Lo más interesante es que consensuamos este programa con los departamentos Ideológico y Cultural del Partido, y nos sugirieron, por ejemplo, que trabajáramos el tema durante el año, que no fuera solo en este día; el ministro de Cultura planteó una jornada cultural y educativa no solo de un día,  con un objetivo educativo que persiga los propósitos de esta jornada del Día Mundial contra la Homofobia.
    De un cine–debate que se propuso para realizar solo esa semana surgió la idea de cine–debate sobre diversidad, en el cine céntrico de 23 y 12, a realizar una vez al mes todos los años, cosa que va a ayudar mucho. Ya los medios de comunicación masivos y los periodistas cubanos están más metidos en esta responsabilidad profesional que ellos también tienen.
- Has comentado que dentro del propio Partido hay reticencias: no sé hasta que punto esas reti-cencias son generacionales, educativas...
- Sobre todo educativas en la medida en que la educación es la vía que transmite la cultura y porta esos valores tradicionales que no han sido cuestionados ni discutidos para poderlos cambiar suficien-temente; eso pasa lo mismo entre personas mayores que entre personas jóvenes; cuando hablas del tema con las personas mayores, ves una respuesta rápida de sensibilización y deseo de apoyar, y de agradecimiento por darles esto nuevos elementos para poder percibir de otra manera esa realidad his-tórica de los géneros hombre–mujer y toda esa rivalidad que no nos lleva nunca a la armonía idealiza-da de la que se habla.
- ¿Cuántas personas conformais el CENESEX, qué tipo de actividades continuas tenéis, y, sobre todo, cuál es la respuesta social?
- Aquí, especialistas hay poquitos, entre seis y siete, pero nos apoyamos en una red muy grande de colaboradores de otras instituciones en todo el país, a través de las comisiones provinciales y munici-pales de educación sexual o de convenios y vínculos inter–institucionales; son muchas personas traba-jando y colaborando. Trabajamos el área de la dolencia a nivel superior, las políticas de sensibiliza-ción en seminarios, la divulgación con estrategia de comunicación social; trabajamos el campo de la medicina sexual y psicoterapia (que también llaman sexología clínica), el campo comunitario con diferentes programas de metodología de intervención, en distintas áreas para investigar e influenciar educativamente; tambien en la investigación científica, que es fundamental, porque los elementos que utilizamos para convencer y persuadir vienen de resultados científicos, no nos inventamos la historia, nos valemos de estudios estadísticos que hacen otras instituciones fuertes. En fin, que nos servimos unos de otros para llevar este trabajo.
- ¿Qué proyectos concretos a medio o largo plazo vais a llevar adelante?
- De inmediato, estamos trabajando en el campo legislativo en general: leyes, resoluciones de los mi-nisterios, etc. Hay una resolución que nos ha propuesto el Ministerio de Salud para implementar la integración de las personas transexuales de manera más especializada y evitar las improvisaciones y la teratogenia. Hay propuestas planteadas con otros ministerios: el de Educación, el del Interior (con la policía, las prisiones), el de Educación Superior, o el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Todo el mundo tiene derechos y está protegido por la Constitución, y eso nos facilita enfrentar casos que se dan de discriminación. La Constitución ampara a todo el mundo, pero habría que precisar algunas cosas, sobre todo lo relativo al transgénero, para evitar que las administraciones se tomen la prerroga-tiva de decidir si esa persona se viste o no del género por el cual la sociedad no lo identifica. Les po-nen obstáculos en el trabajo, o sufren actitudes peyorativas en los centros educativos. El Ministerio de Educación es fundamental para evitar las burlas, muchas personas transgénero refieren que los maes-tros les han protegido pero no han sido capaces de ejercer una influencia educativa sobre todo el alumnado. O el trabajo con las familias, para que respeten a estas personas y no las humillen, muchos dejan la escuela tempranamente por eso.
    Yo propongo los proyectos a plazo inmediato y también a largo plazo para no frustrarme, por-que a veces el mismo proyecto logra cosas inmediatas, pero la mayoría de las veces no es así y hemos ido aprendiendo a no desesperarnos e ir planteando las cosas paso a paso, pero sin descansar ni dejar de insistir, y vamos encontrando la manera más funcional para que dé los mejores resultados.
- ¿Qué relaciones mantiene tanto el CENESEX como la FMC con otros grupos de mujeres, otros organismos, y con el movimiento feminista en el mundo?
- La FMC sobre todo tiene muy estrechos y antiguos vínculos con el movimiento feminista, con orga-nizaciones de mujeres a nivel mundial. Al principio, a la FMC no le gustaba autodefinirse como orga-nización feminista, porque existían diferentes tendencias, a veces muy extremistas, que se enfrentaban al hombre en vez de sumarlo a la tarea de cambiar el mundo, y la FMC siempre dijo que era una orga-nización de mujeres que invitaba al hombre a participar y trabajar juntos en esta transformación de las relaciones entre géneros; sin embargo, yo sí considero que es una organización feminista que invita al hombre a trabajar, que no rechaza al hombre, al contrario, ese estilo nos parece muy bueno y es el que hemos tomado. El CENESEX también tiene muchos vínculos con muchas instituciones y asociacio-nes en diferentes países, y cada vez surgen ideas e iniciativas más interesantes.
- El feminismo también ha aprendido que hay muchos tipos de feminismos...
- El feminismo ha ido evolucionando, ha ido aprendiendo, yo comprendo que al principio fuese reac-tivo porque la situación de las mujeres era de esclavitud y violencia en muchos países, porque los hombres  no ceden el poder, no ceden el espacio, ya que se le ha transmitido esa masculinidad hege-mónica violenta. A nivel internacional, el feminismo ha ido evolucionando y madurando, y por ello es un referente ideológico muy importante para el mundo entero.
- Volviendo a la situación en Cuba, ¿qué le queda a la FMC por hacer?
- Siempre queda mucho por hacer. Ahora estamos fortaleciendo las acciones con los hombres, accio-nes en el espacio educativo para trabajar la masculinidades en varias instituciones a lo largo del país, investigaciones en varias universidades, etc. Eso ayuda mucho porque los hombres estaban perdidos sin proyecto de género. La política a favor de los derechos de la mujer que ha llevado adelante la Re-volución les movió su proyecto de masculinidad hegemónica violenta y ahora, trabajar en espacios educativos y de reflexión con los hombres les puede ayudar a ir resolviendo, como está haciendo la mujer también en su proyecto.
- Al estar en contacto con otras mujeres del mundo, ¿qué percepción crees que tienen sobre Cuba en general y sobre los avances de la mujer en particular?
- En América Latina la gente tiene más conocimiento de lo que pasa en Cuba, no todo el mundo, pero en las instituciones vinculadas con el tema de la mujer y de la educación sexual sí conocen bastante de lo que pasa en Cuba.
    En Europa yo percibo que no, allí no se sabe nada del movimiento de mujeres en Cuba, de to-dos los logros que nosotras hemos alcanzado con el proceso revolucionario. Igual que desde aquí hemos ido a ver las experiencias que en Europa han desarrollado en el campo de la diversidad sexual, se debería conocer lo que han hecho aquí las mujeres para no recorrer más un camino tan largo y po-der tomar referente de otros lugares, lo que se hizo a nivel legislativo o político en sentido general, para no estar “descubriendo el agua tibia”, como dice el refrán. Lo que predomina en Europa es una gran tergiversación de la realidad cubana en todos los ámbitos.
    La prensa internacional me pregunta muchas cosas a mí, se están enterando ahora un poquito más con lo que digo, pero generalmente se silencia mucho lo que pasa en Cuba, hay mucho dinero detrás de esa política de silenciar las cosas buenas que aquí pasan y sobredimensionar las que no son tan buenas y además, inventar historias de terror. Realmente me da mucha pena que desinformen así a los europeos y que violen su derecho a una información veraz de la realidad, me da mucha pena que nos engañen de esa manera y que nos distancien, que es lo peor, pero ésa es una conquista que tienen que hacer los europeos, que les respeten su derecho a la información efectiva y real, y que no les hagan tanto cuento de terror y misterio.
- Hay que venir a Cuba a ver la realidad.
- Sí, la realidad hay que palparla con las manos, no esperar a que te la cuenten.

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