La prostitución periodística de Telecinco contra Cuba - Parte 1 PDF Imprimir E-mail
Lecciones de manipulación
Miércoles, 10 de Agosto de 2011

 

 

 

Noticia 10 agosto 2011: condenado en Cuba autor de video de Telecinco que fue denunciado por Cubainformación

Duración: 7:44

1. ¿Telecinco contra UNICEF? Trabajo de investigación en 3 videos que desmonta todas las mentiras y trampas de montaje del video "Prostitución infantil en Cuba".

Artículo relacionado (texto de los 3 videos)

Información video de Telecinco retirado

PARTES: 1 - 2 - 3

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Parte 1. ¿Telecinco contra UNICEF?

Mentiras, exageraciones, trucos de montaje, declaraciones pagadas, morbo, atentado al honor de las personas, sobornos y promoción abierta de la prostitución infantil son algunas de las características del reportaje “Prostitución infantil en Cuba”, reciente ejemplo de telebasura orientado a la obtención de audiencia a cualquier precio y, de paso, a la difamación del sistema político y social vigente en Cuba.

Con grabaciones en cámara oculta en un solo centro escolar de enseñanza secundaria y en una única vivienda de la capital de Cuba, el video pretende hacer creer a la audiencia que el sistema escolar de Cuba se ha convertido en una gran red de prostitución para extranjeros, contando para ello, según este video, con la colaboración del profesorado y la policía, y cuya existencia es ocultada por el gobierno de la Isla.

Mayoría de edad
Empecemos por señalar un detalle importante: en Cuba la mayoría de edad y el derecho al voto se obtienen a los 16 años, edad a partir de la cual se pueden tener relaciones sexuales consentidas. Por el color de sus uniformes, la mayoría de las jóvenes que aparecen en el video tienen al menos 16 años (1). Aunque fuera cierta la situación que pretende reflejar el reportaje y no un completo invento pagado con dólares, estaríamos ante un caso de prostitución de mujeres jóvenes, pero no de prostitución infantil.

Mientras, en la cabecera y en los créditos finales, aparecen las fotografías de niños y niñas de menor edad, muchos claramente de otros países, y que no corresponden en absoluto con el reportaje.

Exageración y extrapolación
Aunque el video no presenta prueba alguna y pretende engañar a la audiencia empleando básicos trucos de montaje que describiremos más adelante, las situaciones narradas, sean reales o no, no son ajenas a la realidad de ningun país en el mundo, mucho menos de países de América Latina.

Lo escandaloso es la utilización de hechos concretos y no probados para extrapolarlos a la realidad completa de todo un país. La simplificación y exageración es insultante: la mayoría de las jóvenes cubanas, según el video, ejercen o pueden ejercer la prostitución por muy poco dinero. Subproductos televisivos como éste ayudan a reforzar los estereotipos creados sobre las mujeres cubanas, y que son repetidos con total impunidad por tertulianos y demás personajes del negocio mediático.

Informes de UNICEF y UNESCO
Los casos probados de prostitución infantil en Cuba son escasos y duramente castigados. La situación de la infancia en Cuba contrasta con la dura realidad de otros países del Tercer Mundo, algunos de su entorno más cercano. La verdadera intención de este video es deslegitimar uno de los grandes logros obtenidos por Cuba, el de la protección de la infancia. Torpe intento que choca con todos los informes elaborados por organismos internacionales como UNICEF o UNESCO, que sitúan a Cuba como el país de América Latina con mejores indicadores en este terreno (2).

Morbo, moralina y promoción de la pederastia
Pero lo más grave es la utilización indecente del morbo y la fantasía sexual para captar audiencias. Un supuesto periodista que aparece, de manera cobarde, con el rostro tapado y la voz trucada, se recrea en todo tipo de preguntas y comentarios morbosos, propios de su mente retorcida y calenturienta: “Cuando estás frente al colegio lo ves. Ves y sientes que las niñas se te están ofreciendo”.

Comentarios de este tipo, claro está, son aderezados con una elevada dosis de moralina y de un supuesto fin de denuncia social del reportaje: “El muchacho nos había contado cómo en Cuba un cualquiera, un don nadie con más dinero que vergüenza, puede comprar un cuerpo de niña envuelto en un uniforme de escuela. No sabes si darle dos guantazos. En ese caso debíamos seguir para adelante, porque el reportaje había que grabarlo”.

Es necesario denunciar que este montaje periodístico está emitiendo un peligroso mensaje de llamada para todo tipo de degenerados y pederastas. Este hecho, como los delitos de los que se jactan cometer ante las cámaras, como el pago ilegal a funcionarios públicos, serían motivos para abrir causa penal a Telecinco en el Estado español. Pero la impunidad de sus autores, que ni siquiera se atreven a firmar este repugnante producto, y lejos de la justicia cubana, es total.

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