La prostitución periodística de Telecinco contra Cuba - Parte 2 PDF Imprimir E-mail
Lecciones de manipulación
Miércoles, 10 de Agosto de 2011

 

 

 

Duración: 8:33

2. La declaración"prohibida"que está en miles de escuelas de Cuba. Investigación que desmonta las mentiras y trucos del video "Prostitución infantil en Cuba"

Artículo relacionado (texto de los 3 videos)

Información video de Telecinco retirado

PARTES: 1 - 2 - 3

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Parte 2. La declaración"prohibida" que está en miles de escuelas de Cuba

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- El video “Prostitución infantil en Cuba” está realizado por la productora Mandarina, con sede en Madrid, y especializada en todo tipo de productos de telebasura, como los conocidos programas del corazón “Está pasando” o “Dolce Vita”.

Elementos clásicos en los montajes del corazón
En consonancia con este género, el reportaje incluye infinidad de elementos de la manipulación más grosera, clásicos en los montajes televisivos con los que esta empresa, Mandarina, y el canal Telecinco, cautivan audiencias ávidas de morbo:
·    La superposición de voces de entrevistas que simulan haber sido grabadas en otro lugar.
·    El tapado de rostros de las personas protagonistas, que invalidan cualquier supuesta “prueba” periodística y hacen sospechar de un completo montaje a cambio de dinero.
·    La repetición una y otra vez de las mismas imágenes como sustituto de la escasez de material rodado.
·    El rídiculo empleo de músicas de película de misterio para crear suspense.
·    La recreación de escenas de sexo con imágenes de archivo o grabadas posteriormente fuera de Cuba.
·    O el manido recurso de imágenes en movimiento para simular inexistentes situaciones de peligro para los reporteros.

El tono de subjetividad, la falta de rigor periodístico es total: “El mayor proxeneta de la ciudad es solo un crío, tiene 16 años. (...) Cuando salimos de aquel colegio teníamos la terrible sensación de que cada niña, cada adolescente, podría venderse si un chulo como Marcos la comprara con unos cuantos sueños”.

De ahí que el guionista hable finalmente por el entrevistado, sacando delirantes conclusiones acordes con sus intenciones preconcebidas: “Cuba –según él– se ha convertido en el mayor paraíso del mundo para los pederastas”.

En otras ocasiones, se manipulan burdamente las palabras. Un supuesto profesor utiliza la expresión cubana “está en llamas”, que significa que la situación está grave o problemática. El rótulo del video refleja sus palabras, sin embargo, en plural, “están en llamas”, relacionando la expresión con las supuestas apetencias sexuales de las jóvenes.

De igual manera, y aunque no es posible demostrarlo sin acceder a las grabaciones originales en poder de los autores, estamos convencidos de que se utiliza al menos en dos ocasiones una de las típicas trampas televisivas: la sustitución de las preguntas originales el entrevistador, al que no se le ve la cara, por otras que concuerdan mejor con el fin del reportaje.

Inventos increíbles
Este producto basura incluye inventos tan increíbles como éste: “En Cuba la Declaración de los Derechos del Niño puede ser considerada como propaganda subversiva, y tenerla en tu poder puede llevarte directamente a la cárcel”.

Cuba fue uno de los primeros países del mundo en aprobar la Convención Internacional de los Derechos del Niño y la Niña de 1989, que se hizo efectiva el 26 de enero de 1990 y se ratificó en la Isla el 21 de agosto de 1991. Hoy, en las paredes de miles de aulas de enseñanza primaria de toda la Isla está expuesta dicha declaración, como lo comprueban las imágenes recogidas por Cubainformación en varias escuelas de San Miguel del Padrón, municipio de la periferia de La Habana. Habrá que recordar a Telecinco que solo hay dos estados en el mundo que no han firmado dicha convención: Somalia y Estados Unidos.

Violación de derechos al honor y a la intimidad
La impunidad de Telecinco es total a la hora de atentar contra el derecho al honor y la intimidad de las personas, básicamente de mujeres cubanas.

En una imagen, dos mujeres hacen “botella” (autostop), una práctica muy habitual en el malecón de La Habana. El narrador las señalada de manera gratuita y con total descaro como prostitutas.

La imagen de una niña de no más de 10 años, sin el rostro tapado, que se encuentra comiendo en la puerta de una casa, es relacionada tramposamente con la explotación infantil. Su imagen viene acompañada, además, de un rotulo que indica “Malecón de noche”, cuando está grabada de día y puede corresponder perfectamente a cualquier lugar de Cuba o iincluso de otro país.

La imagen de unos jóvenes que disfrutan de la música en el malecón de La Habana y cuyos rostros son reconocibles, también es utilizada para hablar de la prostitución. El malecón de La Habana, un lugar de esparcimiento y diversión para cientos de personas de toda edad y condición, es descrito de la siguiente manera por la mente ignorante, retorcida y colonialista del guionista del programa: “Son casi 5.000 metros de prostíbulo los que aguanta el malecón entre sus piernas. Y lo hace por muy poco dinero.”

Una persona que es utilizada en el video para tratar de vincular el malecón habanero con la prostitución, en realidad se llama Ahmed, es transexual e interviene en el documental “Dos Patrias, Cuba y la noche”, cuyo director, el alemán Christian Liffers, ha denunciado el robo de esas imágenes por Telecinco (3). You Tube y otras plataformas han retirado el video por tal motivo.

Por supuesto, los autores saben que gozan de total impunidad para mentir. Ninguna de las personas grabadas tiene posibilidad de denunciarles en los tribunales.

Contradicciones
El tono de fantasía y exageración constante de todo el video hace incurrir a sus autores en flagrantes contradicciones. En un momento, afirman que han entrevistado a 15 jóvenes cubanas en una casa de la capital cubana. Pero el periodista enmascarado, unos segundos más tarde, no puede perder ocasión de exagerar y hablar de “una cantidad innumerable de muchachitas”. Para finalmente, en otro momento del reportaje, referirse el narrador a sólo 4 muchachas: “Teníamos grabado el testimonio de 4 niñas capaz de complicar gravemente nuestra salida de aquella isla”.

Desconocimiento de la realidad
El desconocimiento completo de la realidad del país caribeño hace incurrir a los autores en errores esperpénticos. En otra secuencia, un joven utiliza una expresión cubana muy popular, “Hola. ¿Qué bolá?”, que significa más o menos “Hola. ¿Qué tal está la cosa?” Los autores, sin embargo, subtitulan “Hola Dora”.

Títulos de crédito
Los créditos finales del reportaje son el colofón a este ejemplo de caradura monumental. Los autores no solamente ocultan sus nombres para sortear cualquier exigencia de responsabilidades judiciales, sino que bajo sus iniciales incluyen fotografías de niñas y niños, ninguno de los cuales es cubano.

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