La actual estrategia yanqui contra Cuba
Arthur González (Heraldo cubano)
Jueves, 14 de Febrero de 2019

Martianos

Por Arthur González*/Martianos-Hermes-Cubainformación.- Desesperados por lograr la destrucción de la Revolución socialista cubana y ebrios con el retroceso de la izquierda latinoamericana, Estados Unidos pretende que el pueblo de Cuba vote No, en el próximo referendo al que será sometida la nueva Constitución, el 24 de febrero 2019, como parte de su reciente estrategia anticubana.

Para ese propósito inundan las redes sociales con noticias falsas, confeccionan videos con montajes y utilizan a cuanto lacayo se preste para darles su apoyo a cambio de un visado para viajar a Miami, como hizo Rosa María Payá.

Como si el pueblo cubano no conociera quienes son los imperialistas, los cientos de actos terroristas ejecutados contra Cuba, la guerra biológica causante de la muerte por enfermedades de decenas de personas, unido a la afectación contra la flora y la fauna, en su intento por matar de hambre a todo un país, ahora insisten en sus campañas mediáticas soñando en destruir el sistema político cubano.

Martianos Dentro de esa estrategia, la CIA le encargó a Luis Almagro, Secretario General de la OEA, convocar una conferencia titulada “La nueva Constitución Cubana y la Carta Democrática Interamericana”, con el interés de deformar la realidad de la Isla y acusarla ante la comunidad internacional de ser una “dictadura”, algo que en 60 años no les ha dado resultado, ni dentro ni fuera de Cuba.

Ante tantos fracasos y el gasto de cientos de miles de millones de dólares empleados contra la Revolución desde 1959, Estados Unidos pretende descalificar la democracia verdadera con la que se confeccionó la nueva Carta Magna, pues su proyecto fue analizado y discutido por los vecinos de cada barrio y en los centros de estudio y de trabajo, situación que no tiene precedentes en este mundo.

Como resultado, el nuevo texto incorporó el 60 % de las propuestas hechas por el pueblo, y así será sometido a referendo popular.

¿Pudieran los Estados Unidos y sus principales aliados hacer un proceso democrático similar, para escuchar los criterios de sus ciudadanos?

¿Por qué el campeón de la “democracia” y los “derechos humanos” no propone una nueva constitución que recoja los actuales derechos y deberes de los ciudadanos y atempere a los tiempos su arcaica Constitución que data de 1787?

¿Con un texto constitucional de más de tres siglos pueden los yanquis criticar a Cuba que proyecta normativas legales acordes a la situación del mundo moderno?

A darle clases de democracia a otros, pero no a los cubanos que sí saben lo que quieren, de dónde vienen y hacia dónde quieren llevar a su patria.

Los yanquis mantienen el derecho a poseer armas que tantos muertos provocan anualmente, debido a que está recogido en un precepto de hace más de 300 años, cuando prevalecía la ley del Oeste robándole tierras a los nativos.

En el espectáculo del 12 de febrero 2019 contra Cuba, Christopher Hernández, “asesor” del agente CIA Luis Almagro, se encargó de hacer un discurso a nombre de su jefe, quien al parecer no tuvo el valor de asistir para no embarrarse más de fango.

Mintiendo como le ordenaron sus jefes de la CIA, Hernández afirmó que: “la reforma constitucional que será votada en plebiscito el próximo 24 de febrero, nace lisiada de origen porque no nace del pueblo, nace del partido comunista. La iniciativa no es una decisión soberana de la ciudadanía y no está escrita ni acordada por representantes del pueblo libremente elegido”.

Tales falsedades las podía decir cuando solo existía la prensa escrita y era fácil comprar a periodistas y editores, como hizo la CIA bajo la Operación Mockingbird, pero en la era de internet las personas obtienen información de la cantidad de debates públicos se celebraron en Cuba para analizar y proponer eliminaciones, adiciones y/o modificaciones al proyecto constitucional, algo que desmorona las declaraciones del “asesor” de Almagro.

Lo que no pueden soportar los yanquis es la democracia revolucionaria cubana, que no exenta de dificultades y de ser perfeccionada, sí toma en cuenta las opiniones del pueblo, lo que jamás han podido realizar los ciudadanos estadounidenses, porque su gobierno no escucha sus demandas para alcanzar niveles que garanticen gratuitamente la asistencia médica, la seguridad de sus hijos en las escuelas, debido a los constantes tiroteos por la posesión anárquica de armas de fuego, la discriminación racial y de género que padecen, y otras problemáticas más.

Según dijo el “asesor” de Almagro: “la OEA tiene competencias para convocar una conferencia para examinar la nueva Constitución cubana y lo justifica invocando la Carta Democrática Interamericana del organismo, instrumento jurídico aprobado en 2001 y que busca fortalecer la democracia”.

¿Dónde estaba la OEA cuando le dieron el golpe de estado al presidente Hugo Chávez y su secuestro por los militares pagados por la CIA?

¿Estaba disuelta la OEA cuando desde Estados Unidos se organizó y llevó a efecto el golpe militar contra el presidente constitucional de Honduras, Manuel Celaya, incluido su secuestro y traslado en ropa de dormir hasta México?

Inmorales y lacayos al servicio de Washington son los directivos de la OEA que siempre ejecutan las órdenes de la Casa Blanca, algo que se comprueba en el Proyecto Cuba de enero 1962, elaborado bajo la directiva del presidente J.F. Kennedy, aprobada el 30 de noviembre de 1961, en la cual se plasman tareas a cumplir por los Departamentos de Estado, la CIA, de Defensa y la USIA.

Dicho Proyecto tuvo como propósito:

“Provocar una rebelión del pueblo cubano para derrocar a la Revolución, a partir de una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, unido a las operaciones psicológicas que acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen”.

Para eso: “el Departamento de Estado se encargó de presionar a los países integrantes de la OEA, para que aprobaran en febrero 1962, una resolución condenando a Cuba, la que fue respaldada por demostraciones públicas en América Latina generadas por la CIA y con campañas psicológicas asistidas por la USIA”, según consta en dicho documento.

Esta receta la aplican hoy contra Venezuela y Nicaragua.

Ante personas como estos servidores de los yanquis dijo José Martí:

Los que no quieren saber son de la raza mala”.

*Arthur González, cubano, especialista en relaciones Cuba-EE.UU., editor del Blog El Heraldo Cubano.

Martianos-Hermes-Cubainformación

Estos textos pueden ser reproducidos libremente siempre que sea con fines no comerciales y cite la fuente.

 

Lo último

18 de Agosto // 10:26
presidente-maduro-pide-adelantar-elecciones-parlamentarias teleSUR.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, instó a la clase obrera a prepararse a participar como candidatos en las próximas[...]
18 de Agosto // 07:40
-redes-sociales-escenario-activo-contra-la-discriminacion Red Semlac.- Denuncias, opiniones y debates contra sucesos y actitudes discriminatorias en Cuba han encontrado en redes sociales como Facebook[...]
18 de Agosto // 07:11
de-la-ilustracion-al-amusement-industrial Iván Ferrero - La Pupila Insomne.- La maquinaria cultural del capitalismo, produce bienes y servicios de manera ininterrumpida, son meros[...]
Revista
Lo + leido
Recomendamos