Un amigo así, como Raúl, le hace a uno más responsable, mejor persona, más capaz de entender y de hacer. Quién tuviera hoy un amigo así.

Recuerdo uno que tuve con edad cimera que me decía: “Yo no aguanto ésta parsimonia, vamos a tener que echarnos al monte”, y yo le reconvenía sonriendo: “¿Cómo dices eso?”, mientras pensaba que pareceríamos dos viejos a los que tomarían por locos. Sin acabar él volvía a decir: “Nos vamos tu y yo.” Aquél amigo, su vida, era una lección de historia mostrando siempre imágenes que valen más que mil palabras.


Quién atesoraría hoy un amigo así. Raúl sería mi amigo al que escuchar y pedir consejo.

Después hice otro amigo de edad concentrada al que escuché como al guía maestro, cuando nos íbamos a ver hasta pensaba en las preguntas que podía hacerle, porque se explicaba y yo olvidaba lo que había previsto apuntarle o responder a lo de otras veces. Después me iba apuntando sus consideraciones.

Recuerdo que nos saludábamos chocando las manos y siempre me asaltaba un golpe de admiración. Él era capaz de explicar lo que yo habría querido saber y más todavía, y por mi parte a veces me repetía a mi mismo algunas de sus palabras, y me encogía un tanto para luego crecer pensando que mi suerte era ser su amigo. Una vez sufrió un golpe muy duro y tardó en recuperarse, desde entonces hablaba despacio, otro amigo llegó a decir que nos parecíamos. Me llamaba hijo. Él daba toda la impresión de que pensaba lo que decía. Me preguntaba y yo nadaba hasta encontrar la orilla.

Quién tuviera hoy un amigo así, como Raúl, con tan buena edad, volvería a aprender, a pensar cada asunto con la lección de historia y sobre el presente, comentaría y volvería a preguntarle, de nuevo dispondría de una gran luz con la que ver desde la cima cuando la noche más tétrica va cayendo por debajo de nuestros pies.

Quién tuviera un amigo así, como el comandante Raúl, al que le celebra Cuba, y yo sin tarta, con éstas pocas palabras, aunque sea el último detrás de todos los cubanos.

Quien tuviera un amigo así.

 

Ramón Pedregal Casanova es autor de los libros: Gaza 51 días; Palestina. Crónicas de vida y Resistencia; Dietario de Crisis; Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero; Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios. Y, Palestina es Palestina. Presidente de AMANE, perteneciente a la Asociación Europea de Apoyo a los Detenidos Palestinos. Miembro de la Red en Defensa de la Humanidad e Integrante de la Red de Artistas, Intelectuales y Comunicadores Solidarios con Nicaragua y el FSLN.

 

 

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