A la vuelta, ya de noche, me cruzaba con los obreros palestinos que regresaban extenuados de trabajar todo el día en el Jerusalén de los israelíes, o incluso en los asentamientos que iban multiplicándose en los alrededores, y contra los que acabarían rebelándose un año más tarde.

Nadie, salvo los muertos, tiene libertad de expresión. Nadie, sino los muertos, puede decir la verdad. En Estados Unidos, como en cualquier otra parte, la libertad de expresión está restringida a los muertos. La minoría siempre tiene razón.

Máximas sobre la libertad de expresión, del gran escritor Mark Twain.

Ramón Pedregal Casanova.- Saludo a todos los combatientes y luchadores, a la OLP, representante único y legítimo del Pueblo Palestino.

La gran ofensiva enemiga contra el Primer Frente del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra fue el esfuerzo organizado más ambicioso y mejor preparado de las Fuerzas Armadas del régimen de Fulgencio Batista para derrotar al Ejército Rebelde.

Si me dieran a elegir, yo elegiría / esta salud de saber que estamos muy enfermos, / esta dicha de andar tan infelices. / Si me dieran a elegir, yo elegiría / esta inocencia de no ser un inocente, / esta pureza en que ando por impuro. / Si me dieran a elegir, yo elegiría / este amor con que odio, / esta esperanza que come panes desesperados. / Aquí pasa, señores, / que me juego la muerte.

Poema titulado El juego en que andamos. Autor, el gran poeta argentino, Juan Gelman.

Las escaramuzas se volvieron tan frecuentes entonces que los británicos optaron por poner condiciones a los judíos para su acceso al lugar: no podrían hacer sonar el sofar, el cuerno ceremonial, ni podrían llevar consigo sillas ni atriles para colocar los rollos de la Torá (como en el Santo Sepulcro, colocar un objeto en un lugar se consideraba como un paso previo a su posesión). Tras la guerra del 48, el Muro quedó en la parte jordana de la ciudad, por tanto inaccesible para los judíos, … y cuando el ejército israelí invadió Jerusalén Este en la guerra de los Seis Días la toma del Muro se convirtió en uno de los objetivos principales. Pocos minutos después de que lo ocupasen los paracaidistas del Tsahal, un rabino militar llegó corriendo con una silla, un atril y un sofar. Hizo sonar el cuerno ceremonial, desplegó el rollo de la Torá sobre el atril y se sentó en la silla. Como en Jerusalén no hay simbolismo sin consecuencias esa noche todas las casas que se encontraban delante del Muro de las Lamentaciones fueron demolidas por los buldózeres. En pocas horas, un barrio entero desapareció de Jerusalén. Era el barrio de los magrebíes, llamado así por el supuesto origen de muchos de sus primeros habitantes. Una de esas casas, al parecer, era de la familia de Arafat.

Del libro Fin de siglo en Palestina. Autor: Miguel-Anxo Murado. Editorial Lengua de trapo.

Si queremos salvar a nuestro pueblo de la pobreza, de la miseria, de la explotación y contribuir a la salvación del mundo de la destrucción de la vida en el planeta, cambiemos el capitalismo. No hay otro camino. Se han intentado otros caminos mixtos, intermedios, que si capitalismo humano. Esa es una gran farsa: capitalismo humano no hay, es como decir del diablo que hay un diablo santo o un santo diablo. El único camino que tiene nuestro pueblo para salir de la fosa en la que desde hace siglos nos enterraron, es el camino del socialismo, que debemos inventar nosotros aquí: el socialismo a lo venezolano y adecuado al tiempo que estamos viviendo.

—Hugo Chávez Frías, Misiones Bolivarianas (Colección Temas de Hoy, disponible en Ministerio de Comunicación e Información: www.minci.gob.ve / publicaciones@minci.gob.ve)

La Columna