Razones de Cuba.- Sueñan los enemigos de la patria y sus aliados internos con el derrumbe de la Revolución y la destrucción del socialismo en Cuba. Después de múltiples y bochornosos fracasos en este empeño y sin aprender de ellos, desde hace un tiempo intentan conseguir su objetivo mediante una revolución de colores, al estilo de las que fomentaron en los países de Europa del Este o de la llamada primavera árabe.

Madeleine Sautié - Granma - Caricatura: Ángel Boligán.- En un mundo donde el horror está a la orden del día, las posturas rectas recibirán aullidos. Tengámoslo en cuenta, si al defender lo justo, somos mal vistos. Cuando el perverso nos juzga, es señal de que andamos bien.

Giorgina Alfonso González* - Resumen Latinoamericano.- “Sin feminismo no hay socialismo”. No es una consigna más para arengas revolucionarias o movilizaciones de mujeres, es una exigencia teórica y práctica para encontrar respuestas reales a las interrogantes aplazadas en las experiencias anticapitalistas. El socialismo en Cuba está en una nueva etapa de profundización teórica, y de reflexión colectiva sobre las transformaciones que la sociedad necesita para re-significar la posibilidad humana de vivir en comunidad solidaria, equitativa y digna.

Aline Pérez Neri, corresponsal de Cubainformación en México.- ¿Qué les pasa a los pueblos cuando se tergiversa su historia? ¿En qué pretenden convertirnos al reescribir nuestro pasado, nuestras luchas?

Luis Toledo Sande - Granma.- En su discurso del 8 de enero de 1959, en La Habana, adonde llegó ese día para culminar lo que se ha llamado Caravana de la Libertad, Fidel Castro fue tan optimista como realista frente al peligro de que el triunfo generase entusiasmos obnubilantes: «Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil».

Aline Pérez Neri - Cubainformación.- Tergiversar la historia, arrebatarnos nuestra identidad, minimizar nuestras luchas, borrar el ejemplo de nuestros héroes, es la guerra cultural a la que nos enfrentamos. El enemigo de los pueblos se ha empeñado en que los pueblos nos sintamos huérfanos, entes sin rumbo incapaces de construir su futuro.

Lo último
)
La Columna