Mercedes F. Medina Ocampo, jefa del Departamento de eventos del Ministerio de Educación Superior (MES) y secretaria ejecutiva del Congreso Universidad 2024. Foto: Enrique González Díaz (Enro)/ Ideas Multimedios. Video: Canal Caribe / TV Cubana.


Por Victor Villalba Gutiérrez / Resumen Latinoamericano Cuba.

La Habana, 5 de febrero de 2024.- Con la Educación Superior como directriz en la transformación social, basado en los principios de la calidad, la sostenibilidad y su pertinencia se inauguró este lunes el XVI Congreso Internacional de la Educación Superior, Universidad 2024 con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República.

“Como ámbito de intercambio y reflexión acerca del compromiso inobjetable” de las instituciones de educación superior -fue concebido el magno evento- por el Ministro de Educación Superior de Cuba Walter Baluja García. 

Refiriendo la pertinencia, la calidad y la sostenibilidad de la labor educativa en función del progreso de nuestros países en un mundo cada vez más desigual y repleto de conflictos.

“Sirva este evento para reunir las nuevas energías e ideas innovadoras que nos impulsen a continuar trabajando con la visión de una educación superior como un bien público y social, un derecho humano universal y un deber de los Estados. Este será nuestro homenaje a quienes participan con nosotros desafiando bloqueos y amenazas, y también a todos aquellos que durante más de dos décadas han contribuido para que el Congreso Universidad se convierta en un referente internacional.

“Estimadas y estimados colegas, la misión de las universidades en el desarrollo de nuestros países ha evolucionado en las últimas décadas. Aunque reclame necesidad, no es nuevo el complejo contexto mundial, las urgencias sociales, los cambios tecnológicos y el deterioro del planeta apremian obligan a una incesante búsqueda del enfoque científico de la innovación, siempre bajo preceptos éticos y medioambientales y humanistas.

“Hemos prestado atención a todos los detalles que tributan a la fertilidad de cada actividad y espacio del evento. Esperamos que se convierta en terreno propicio para promover alianzas, redes y proyectos que favorezcan las mejores soluciones a las problemáticas y retos que enfrentan nuestras instituciones, con la visión de una educación superior como un bien público y social, un derecho humano universal, y un deber de los Estados.

Trabajemos de conjunto para que Universidad 2024 cumpla con nuestras expectativas”, destacó el ministro cubano.

Hasta el 9 de febrero el Palacio de Convenciones de La Habana acogerá a más de 2 000 delegados de todo el mundo en medio de una década en que los gobiernos intentan cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La jornada inaugural estuvo presidida además por los miembros del Buró Político del Comité Central del Partido, Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y el Consejo de Estado y Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro; Jorge Luis Broche Lorenzo, integrante del Secretariado del CC-PCC y jefe de su departamento de Atención al Sector Social, así como vice primeros ministros y ministros y representantes de organizaciones políticas y de masas.

Entre las delegaciones más representativas se encuentran 79 rectores y vicerrectores brasileños, 59 representantes de Estados Unidos, 38 rectores, vicerrectores y directivos de universidades rusas, 29 autoridades francesas, 17 de Venezuela, 65 de Ecuador, 14 de Hungría, 12 de China, y 85 mexicanos.

Teniendo en cuenta la transformación social, calidad, pertinencia y sostenibilidad son conceptos que definen el Congreso Universidad 2024. La participación del intelectual brasileño Frei Betto, se destacó por lu acertada crítica al consumo de internet y la relación con los usuarios. El usuario como mercancía y el fenómeno de la deshumanización, temas que deben mirarse de cerca en las escuelas para que lo niños entiendan el fenómeno social y evitar las afectaciones en edades tan tempranas. Según el teólogo latinoamericano es obligación de los Estados regular el uso adecuado de la internet.

Posterior al discurso inaugural, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel dio apertura a la exposición asociada a “Universidad 2024”, en la cual están representadas las principales instituciones cubanas de Educación Superior.

Con la presencia de Díaz-Canel, abre sus puertas Congreso Universidad 2024

Thalía Fuentes Puebla, Enrique González Díaz (Enro)

Cubadebate

Con la presencia de Miguel Díaz Canel Bermúdez, primer secretario del Partido Comunista y presidente de la República, fue inaugurado este lunes el XIV Congreso Internacional de la Educación Superior, Universidad 2024, que hasta el 9 de febrero acoge el Palacio de Convenciones de La Habana.

Más de 2 000 delegados de todo el mundo se dan cita en esta capital, en medio de una década en que los gobiernos intentan cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Bajo el lema “Educación Superior del Futuro: transformación social, calidad, pertinencia y sostenibilidad”, el evento contará con la presencia de 18 asociaciones de rectores, con las cuales está previsto un programa de intercambio con las principales autoridades del Ministerio de Educación Superior y las universidades cubanas presentes.

Asimismo, en aras de propiciar el diálogo y la reflexión sobre el papel de la educación superior en la transformación social, participarán más de 40 países y se presentarán alrededor dos mil trabajos nacionales.

Entre las delegaciones más representativas se encuentran 79 rectores y vicerrectores brasileños, 59 representantes de Estados Unidos, 38 rectores, vicerectores y directivos de universidades rusas, 29 autoridades francesas, 17 de Venezuela, 65 de Ecuador, 14 de Hungría, 17 de Venezuela, 12 de China, y 85 mexicanos.

Un evento que facilita el debate y el crecimiento de sus participantes

Universidad 2024 aspira a facilitar el debate y el crecimiento de los participantes como gestores y actores de la Educación Superior”, aseguró en la inauguración, Mercedes F. Medina Ocampo, jefa del Departamento de eventos del Ministerio de Educación Superior (MES) y secretaria ejecutiva del Congreso Universidad 2024.

“En medio de la compleja situación económica que atraviesa el país, se ha organizado este evento. Muchas han sido las dificultades, sin embargo, estamos reunidos en esta sala”, refirió.

En Universidad 2024, agregó Medina Ocampo, se presentaron 2 225 ponencias, de ellas 1814 nacionales y 411 extranjeras. En el simposio se agrupan 26 talleres integrados al Congreso. Asimismo, se presentan de manera virtual por videoconferencia 523 ponencias de cubanos y 78 de  extranjeros.

Han sido previstas como parte del programa general visitas especializadas a instituciones docentes, científicas y socioculturales con el fin de facilitar la interacción con otros actores de la realidad nacional.

“De igual forma, se podrá disfrutar de la exposición asociada al Congreso donde se muestran los resultados más relevantes de la Educación Superior en Cuba, y del desarrollo tecnológico asociado a la educación.

“Contamos con la presencia de 40 países: ministros de Educación, viceministros, directivos de Educación Superior, rectores, conferencistas internacionales y representantes de organizaciones internacionales. Entre las delegaciones más numerosas están las de Brasil, México, Ecuador, Estados Unidos, Colombia, Hungría, España y Rusia”, destacó.

Asimismo, enfatizó en que Universidad 2024 es un evento que se ha concebido desde el rigor científico, pensado en la calidad.

Walter Baluja: Hay que lograr una Educación Superior pertinente, inclusiva y accesible

El XIV Congreso Internacional de Educación Superior, Universidad 2024, está concebido “como ámbito de intercambio y reflexión acerca del compromiso inobjetable de las instituciones con la pertinencia, la calidad y la sostenibilidad de su labor en función del progreso de nuestros países, y en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, aseguró el ministro del ramo Walter Baluja García en la jornada inaugural del cónclave.

En la conferencia “El aporte de la educación superior al desarrollo socioeconómico de las naciones. Experiencia cubana”, el titular destacó varios momentos puntuales del congreso que parten de esa dinámica de intercambios que promueve Universidad 2024: el encuentro que convocan el Instituto de Educación Superior para América Latina y el Caribe (IESALC UNESCO); el Espacio Latinoamericano y Caribeño de Educación Superior (ENLACES); y la cuarta y última reunión preparatoria previa a la Conferencia Regional de Educación Superior de América Latina y el Caribe (CRES2018+5).

“Todos estos espacios permitirán debatir, con absoluta transparencia, lo alcanzado y, sobre todo, lo que podemos hacer en beneficio de nuestros pueblos, nuestros sistemas educativos, instituciones y comunidades de trabajadores y estudiantes”, agregó.

En esta misma línea, sostuvo que el evento será propicio para compartir conocimientos y experiencias, aprender, establecer vínculos científicos y académicos. Adicionalmente, “se trata de uno de los cónclaves internacionales de Educación Superior más reconocidos, vastos y estables desde el año 1998”.

Organizar un macro evento como Universidad es siempre retador, añadió Baluja García. “En nuestro caso, como ustedes conocen, a las complejidades propias de estas citas y a las vicisitudes que impone un mundo post pandémico cada vez más desigual y repleto de conflictos, se suman los obstáculos enrevesados y omnipresentes del injusto y cruel bloqueo, más bien agresión y asedio, del gobierno de los Estados Unidos hacia nuestro pueblo”.

Aún en esas condiciones, reconoció el directivo, la comunidad de la Educación Superior cubana ha trabajado para celebrar un evento digno y de elevado rigor científico, con el propósito de que se convierta en una plataforma de discusión, construcción de alianzas y proyección de soluciones para el desarrollo sostenible y justo de las naciones, desde el fortalecimiento de las universidades, centros científicos y otras instituciones, especialmente en materia de vocación social y competencias para la gestión del conocimiento.

“Sirva este evento para reunir las nuevas energías e ideas innovadoras que nos impulsen a continuar trabajando con la visión de una Educación Superior como un bien público y social, un derecho humano universal, y un deber de los Estados”, refirió el ministro cubano.

En su intervención reconoció que la misión de las universidades en el desarrollo de los países ha evolucionado en las últimas décadas, y que el complejo contexto mundial obliga a una incesante búsqueda del enfoque científico y de la innovación, siempre bajo preceptos éticos, medio ambientales y humanistas.

Por eso, dijo, la contribución básica de la Educación Superior al desarrollo radica en formar profesionales cada vez más capaces e integrales. “En esa capacidad tiene que ser prioridad la utilidad, el compromiso social y el humanismo”.

Por otro lado, se requieren políticas públicas que contribuyan a un acceso más amplio y equitativo a las universidades, para lo cual el Estado debe asumir su responsabilidad como garante de la Educación Superior gratuita e inclusiva.

“Hay que individualizar ‘el no dejar a nadie atrás’. Tenemos que prestar atención a los sectores más vulnerables, indagando en los barrios, en las comunidades, casa por casa, joven por joven. En Cuba, desde hace ya más de 65 años, hemos trabajado y continuamos haciéndolo de esa forma”, comentó.

Walter Baluja reconoció que se necesitan graduados que hagan de la superación continua un hábito que les garantice estar en condiciones de desempeñarse con solvencia en trabajos que aún no existen, usar tecnologías que no han sido inventadas, resolver problemas inéditos y aprender a trabajar colaborativamente en ambientes multiculturales y multidisciplinarios.

“La universidad no existe para sí misma. Todo lo que hace tiene que estar dirigido al beneficio de los pueblos y al desarrollo de la humanidad”.

Sobre la Educación Superior en Cuba, dijo el 90% de los profesores e investigadores ostenta los grados de Doctor o Máster en Ciencias y que ha obtenido más del 75% de los premios nacionales otorgados por la Academia de Ciencias de Cuba, en toda su historia

“Existen importantes avances en el vínculo de las universidades y entidades de ciencia, tecnología e innovación con los sectores estratégicos para el desarrollo económico y social del país, obteniéndose resultados relevantes en la producción de alimentos, el programa energético, los recursos hídricos, las ciencias sociales, humanísticas y económicas, la salud y la biomedicina, las telecomunicaciones y la informatización de la sociedad, la industria, la construcción, la biotecnología y el desarrollo sostenible, entre muchos otros”.

El variado abanico de asuntos que se evaluarán en los diferentes espacios del Congreso, añadió el titular, permitirá el enriquecimiento colectivo a partir de miradas diferentes, pero alineadas en el propósito común de lograr una Educación Superior pertinente, de elevada calidad para todos, inclusiva y accesible.

 

Universidad 2024: Aportar desde la Academia a la transformación social

Yilena Héctor Rodríguez

Cubadebate

Este febrero trae la oportunidad de reflexionar sobre el papel de la universidad en la transformación social, su importancia en la garantía de una educación inclusiva y de calidad; y el desafío de involucrarse en soluciones efectivas a los problemas de cada país.

Precisamente ese es el propósito del 14to Congreso Internacional de Educación Superior Universidad 2024, que se desarrollará del 5 al 9 de febrero en el Palacio de las Convenciones de La Habana, por primera vez de forma presencial desde la pandemia de covid-19.

Universidad 2024 acogerá más de 2 000 delegados de todo el mundo, en medio de una década en que los gobiernos intentan cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Para conocer sobre la organización del evento, sus objetivos y principales actividades que tendrán lugar, Cubadebate conversó con el Dr. C. Reinaldo Velázquez Zaldívar, viceministro de Educación Superior y presidente ejecutivo del Comité Organizador de Universidad 2024.

¿Qué trascendencia tiene un evento como Universidad 2024 en la actualidad?

–Este congreso se ha constituido en América Latina como uno de los principales espacios de intercambio y debate de buenas prácticas relacionadas con la educación superior.

“Pero no incluye solo a esta región. Durante el desarrollo del evento La Habana será la capital de la educación superior mundial. En él participarán delegados y autoridades de todos los continentes; se promoverán concertaciones, eventos, consensos; y se evaluarán alternativas para desarrollar los procesos universitarios en diferentes contextos.

“Hablando de alternativas, estamos en un momento crucial en el desarrollo de estrategias por parte de la ONU, que está enfrascada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030. Sobre estos planes, existe un debate entre quienes creen y quienes no creen que se puedan alcanzar.

“Precisamente, el congreso Universidad 2024 tiene una importancia cardinal para evaluar cómo la educación superior puede contribuir no solo al logro del ODS 4 -asociado a la educación-; sino también al resto de los ODS, especialmente el 17, que implica la creación de alianzas.

“En ese sentido, es fundamental plantearnos cómo trabajar para mejorar nuestras ciudades, para proteger el medio ambiente y lograr un empleo digno para todas las personas. Se trata de buscar maneras de erradicar el hambre y la pobreza, proteger la flora y la fauna, entre otros aspectos.

“El evento se alza también como reflejo de lo que debe ser el ambiente de la educación superior. Un escenario de calidad, pertinencia, paz, solidaridad, y donde las casas de altos estudios respondan a las necesidades de sus pueblos”.

Estábamos hablando de Objetivos de Desarrollo Sostenible. En el caso cubano, ¿de qué manera Universidad 2024 se articula y aporta a los ejes estratégicos de desarrollo del país?

–Cuba tiene un ambicioso plan de desarrollo económico-social hasta 2030, que ha definido sus ejes y sectores estratégicos. La estructura del congreso, mediante diferentes simposios y talleres, permite que el debate se centre en contribuir a la materialización de estos ejes estratégicos.

“Las universidades cubanas integran el sector del conocimiento y forman el potencial humano requerido para implementar un sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación, lo cual se traduce en el uso del conocimiento experto para la toma de las principales decisiones.

“Este conocimiento experto en lo fundamental está en los centros de investigación y en las universidades. De ahí el papel relevante de la educación superior. Por supuesto, el evento está articulado para lograr un impacto en todos estos ejes y sectores, y se puede evaluar en las diferentes temáticas de las actividades del evento.

“El congreso es una oportunidad para mostrar los avances en materia de educación superior en las universidades de nuestro país; y para evaluar las buenas prácticas de otras realidades y contextos, que pudieran adecuarse e implementarse también en nuestro caso”.

¿Cómo se desarrollaron los preparativos del encuentro y cuáles serán sus principales atractivos?

–El comité organizador y, en especial, el comité científico, estructuraron el congreso en siete grandes simposios y 26 talleres. Cada uno se estableció por áreas de conocimiento relacionadas con aspectos distintivos de la educación superior.

“Hay simposios vinculados con los tradicionales procesos sustantivos. Es decir, formación continua, ciencia, innovación y extensión universitaria. También existen otros enmarcados en las temáticas o prioridades actuales que se manejan a nivel internacional en la educación superior, como el vínculo universidad-empresa, el impacto de la educación superior en el desarrollo local y territorial, la ciencia abierta, las energías renovables, etc.

“En sentido general, existe un diseño muy atractivo cuya temática puede ser de interés para toda la comunidad universitaria.

“Serán significativos los cuatro foros que tendrán lugar. Hay uno sobre educación superior y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, otro de ministros y autoridades de educación superior, otro relacionado con las perspectivas de la Unesco para la educación superior del futuro -sobre todo viendo la educación superior desde el contexto latinoamericano y caribeño-; y otro foro sobre el conocimiento, la innovación y el desarrollo territorial sostenible.

“De igual modo, ocurrirán encuentros como el taller internacional “Las ciencias sociales y humanísticas desde la universidad” o “Vínculo universidad-sector productivo y de servicios”, con temas que en años anteriores estaban subsumidos en otros eventos y ahora tendrán un espacio específico para el debate y el intercambio de ideas.

“Si de conferencistas se trata, participarán importantes figuras de la ciencia, la cultura y la educación de diferentes países, como el fraile dominico y reconocido intelectual, Frei Betto; el ministro de Educación Superior de Cuba, Walter Baluja García, y la ministra de Educación cubana, Neima Ariadna Trujillo”.

¿Qué características sobresalen en esta oportunidad con respecto a la edición anterior?

–Universidad 2024 es la primera edición presencial después de la pandemia de covid-19. La anterior fue en el año 2022, en un contexto pandémico, y, aunque tuvo carácter híbrido, predominó la participación virtual.

“Este año tendremos una participación presencial mucho mayor que en la edición anterior. Aunque todavía no se ha cerrado la admisión de ponencias, ya tenemos ponencias de alrededor de 355 extranjeros en el programa científico.

“Con la llegada de invitados, autoridades y participantes en las diferentes actividades del congreso, tendremos una asistencia extranjera que sobrepasará los 700 visitantes internacionales. La delegación cubana, por su parte, estará compuesta por 1 405 delegados, más de 800 de ellos presenciales.

“También hay otros aspectos de este congreso que lo hacen superior. Asistirán 14 ministros y viceministros de diferentes países; 35 secretarios generales de organismos internacionales vinculados con la educación superior; y numerosas delegaciones de países como Rusia, Brasil, Hungría, Venezuela, Estados Unidos, España y Colombia. La posibilidad de participación estará abierta hasta el momento de comenzar el congreso.

“En el evento se desarrollará, de igual modo, la última reunión preparatoria de la Conferencia Regional de Educación Superior, cita que tiene lugar cada 10 años, previa a la conferencia Mundial de Educación Superior convocada por la Unesco. Se trata de la Conferencia Regional de Educación Superior 18+5, que tendrá lugar en Brasil en marzo próximo.

“Otras actividades estarán ocurriendo, como los encuentros entre rectores cubanos y foráneos; especialmente entre rectores de Cuba-Rusia, Cuba-Hungría, Cuba-Brasil y Cuba-Venezuela, donde habrá un intercambio significativo.

“Igualmente habrá una expo asociada a la conferencia, con una importante participación de todas las universidades cubanas; no solo las pertenecientes al Ministerio de Educación Superior, sino también la Universidad de las Artes (ISA), las universidades de Ciencias Médicas; así como un grupo de empresas con las que el sistema de educación superior tiene relaciones -como Biocubafarma- e instituciones universitarias extranjeras.

“La expo se convertirá, en definitiva, en el espacio de concertación, firma e identificación de posibles relaciones bilaterales, que aportarán una dinámica importante a nuestro congreso”.

¿Cómo valora el papel de la universidad en la sociedad cubana actual? ¿Tenemos la educación superior que necesitamos?

–Hoy, como nunca antes, la universidad cubana es reconocida como uno de los principales actores en la transformación socioeconómica del país. Es, sobre todo, privilegiada por un sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación, donde la universidad juega un papel significativo, no solo a nivel de nación, sino también de provincia y municipio, a partir de la existencia de los centros universitarios municipales.

“Nuestras universidades se desenvuelven en un contexto sumamente complejo, por la existencia de una crisis mundial, las secuelas económico-sociales derivadas de la pandemia y, sobre todo, por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, que impacta en el aseguramiento material y financiero de los procesos universitarios. En ese contexto, sin embargo, nuestras casas de altos estudios se desarrollan y avanzan.

“Recientemente se celebró el Día de la Ciencia en Cuba y pudimos apreciar que gran parte de los reconocimientos obtenidos por resultados relevantes en la ciencia y la innovación en el país están en manos de nuestros investigadores, de nuestros profesores y de nuestras universidades.

“Actualmente destacan los vínculos universidad-empresa y universidad-sociedad, lo cual se traduce en aportar los conocimientos generados en la universidad y concretarlos en productos o servicios que puedan sustituir importaciones, contribuir a las exportaciones y dinamizar la economía del país.

“Aún debemos trabajar en un grupo de aspectos para que la universidad juegue el papel que la sociedad demanda, diseñe escenarios y convierta esos escenarios en realidad a través de los procesos que desarrolla.

“Estamos transformando un grupo de cuestiones importantes en la educación superior cubana, de manera tal que la oferta académica de las universidades, en pregrado y posgrado, se corresponda con las necesidades del Plan Económico y Social hasta 2030. Creo que es importante transformar el mapa de carrera de nuestras universidades, y se está trabajando en ese sentido.

“El perfeccionamiento del sistema de formación continua debe tener énfasis en la preparación para el empleo. Una vez egresados los jóvenes del curso diurno, la universidad debe trabajar conjuntamente con las empresas empleadoras en desarrollar su profesionalización.

“Debemos profundizar la integración entre empleadores y universidad; además de perfeccionar uno de los logros que diferencian nuestra educación superior de la de otros países, como la ubicación laboral anticipada; ese derecho de nuestros jóvenes de, una vez egresados del curso diurno, tener asegurado un empleo.

“La formación doctoral debe vincularse a programas y proyectos priorizados para el desarrollo del país, los sectores estratégicos y el desarrollo local. Esto tiene estrecha relación con el prestigio demandado en el claustro de nuestras universidades.

“La internacionalización también es otro elemento importante para favorecer el desarrollo, la cooperación y la visibilidad de la educación superior cubana.

“Es preciso promover programas de doble titulación, de formación dual; a la vez que se trabaje en la pertinencia y la calidad, mediante un grupo de proyectos para introducir la formación por competencia. Asimismo, es preciso incrementar las vías de acceso, sobre todo para los jóvenes en situación de vulnerabilidad y discapacidad.

“Un elemento distintivo de la educación superior cubana es el sentido de pertenencia y el compromiso de la comunidad universitaria. Aunque falta mucho por hacer, sabemos cuál es la estrategia a desarrollar para lograr la educación superior que Cuba merece”.

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