Andrés Marí - Cubainformación / Fundació Vivint.- Plantar cara a EEUU tiene sus consecuencias y una de ellas es, quizás, acceder al mayor decoro que un pueblo puede ofrecerle a la historia de las luchas por la vida. Y si en plena pandemia, cuando ya la isla se extiende con su pasión fraternal hasta las hermosas montañas de Andorra, el negocio contra Cuba se acelera, ¿cómo alguien puede pretender que Cuba no se cuide de EEUU? Si Obama se acercó a Cuba, solo fue para decirle que “El bloqueo no había funcionado y que inauguraba otras vías con el mismo propósito”: que Cuba regrese al patio trasero del imperio. Ante las nuevas formas, la isla no podía ser ingenua. Por ello Cuba, como hace cualquier país incluyendo a EEUU y a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, toma las medidas de rigor para que las nuevas vías tampoco funcionen.


La trasmisión por Youtube de un audio con unas “voces” sobre una supuesta reunión “secreta” en el año 2015 de funcionarios del Ministerio de Agricultura cubano divulgado por el señor Eliecer Ávila (por cierto, si no equivocó la grabación, resulta un brillante análisis de la situación nacional e internacional con una amabilidad sorprendente y que son aspectos repetitivos en los Noticieros de la TV Cubana) es una excelente muestra de la bajeza de alguien que, al no tener nada que decir, acude a interpretaciones tan mediocres que explican el indigno banquete donde él quiere que participemos de la vergüenza de su inteligencia política y de su entrega a la sensibilidad de un imperio ya en vías de la extinción más indigna.

Decir, además, que “las voces” tienen un tono que alimentan el odio a EEUU y reflejan el desprecio a la dura realidad que viven los cubanos en la isla es la más elemental falta de cuidado que ha de sentir un cubano con sus compatriotas. Tanto el comentario político como el de la tonalidad que él hace se sitúan junto a la necedad y ridiculez del peor presidente de EEUU. Por ello podemos escucharle la proclama de la estupidez que hoy ocupa la Casablanca: “El bloqueo interno que el gobierno cubano tiene en la isla debe cesar para que EEUU pueda levantar el Bloqueo a Cuba”.

Se sabe lo que quiere EEUU con Cuba: lo mismo que ha querido y logrado desde hace muchos años con algunos países de América Latina: obtener los servicios que necesitó ayer, sigue necesitando hoy y necesitará mañana de mantenerse como dueño de la región. Para ello exige la más completa subordinación política, económica, social y cultural. Eso no puede aceptarlo ningún país que crea que su independencia consiste en la toma de decisiones para lo mejor de su pueblo. Y es lo que hace Cuba: cuidarse para no volver a caer en el estercolero del que la Revolución la sacó y donde Eliecer y otros cubanos, de la forma más ignominiosa, se han instalado felizmente para formar una Comunidad Cubana que le pide a Trump el recrudecimiento del Bloqueo a Cuba.

¡Resulta realmente triste! Muy triste hablarle a los cubanos como aquellos dinosaurios que, ya desaparecidos de la faz de la Tierra, insisten en regresar sin las marcas de la Historia y que la propia Historia de nuevo los devolverá aun más extinguidos a sus mesozoicas tumbas.

 

* Andrés Marí es escritor, profesor y actor cubano residente en Catalunya.

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