Francisco Rodríguez - Blog "Paquito el de Cuba".- Recibí el clip de audio con las presuntas valoraciones de Yusimy sobre la locución en la Radio Cubana el miércoles bien tarde en la noche a través de un chat amigo amigo, de verdad. Como otras muchas personas, en ese momento no sabía sobre su utilización esa misma tarde desde cierto programa letrina de Miami, por lo cual me preocupé igual que la mayoría de quienes lo escucharon.


Nunca ha sido, ni es, ni será la proyección del ICRT limitar ni excluir a nadie por su orientación sexual u otra condición humana, todo lo contrario

Después de mostrar mi insatisfacción en Facebook el jueves en la mañana, le envié por interno un mensaje a través de esa misma vía a la actual directora de Comunicación del Instituto Cubano de Radio y Televisión, quien casi enseguida me respondió con una llamada  al filo del mediodía.

La también diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular e integrante de la dirección de su Comisión permanente de trabajo sobre la niñez, la juventud y los derechos de la mujer, me confirmó que era su voz y luego ofreció su total disposición a esclarecer el tema, en atención a las personas que, como yo, desconocíamos el origen perverso de la grabación y podían haberse sentido lastimadas.

Después de una intensa jornada de trabajo, pudimos vernos en la noche en la propia sede del ICRT, en un extenso intercambio de alrededor de una hora que a continuación versiono.

P- Ubíquenos en el contexto de la matriz de este audio, ¿cuándo fue, qué pasó, en qué reunión y fecha ocurrió?

Ese audio corresponde a una reunión de trabajo que duró varias horas. Es mi voz y corresponde a un encuentro que se hizo en el año 2016 sobre técnicas de locución y otras cuestiones. Fue una agenda de trabajo y dentro de los temas que se abordaron se habló también sobre las técnicas de locución.

P- ¿No recuerda la fecha exacta?

Si mal no recuerdo fue un balance del 2015 que se hizo en enero o febrero del 2016. En esos momentos yo era directora de la Radio Cubana, responsabilidad que ejercí durante 14 años, porque hace solo dos años que estoy en la dirección de Comunicación del ICRT.

Dentro de los temas que se debatieron allí con la presencia de una representación de la radio de todo el país, especialistas, creadores, periodistas e integrantes de la cátedra de locución se debatieron aristas como los acentos en la locución (aquellos actores que hacen personajes dentro de obras, dígase español, inglés, francés o sea, todos los personajes que les toque defender y adultos que hacen voces de niño).

Se habló de programas variados, de participación, la defensa de los estilos en dependencia de los perfiles de programa, o sea, cómo se defiende un programa en Radio Enciclopedia, por poner un ejemplo de las emisoras más conocidas de alcance nacional, o Radio Siboney en Santiago de Cuba, más menos con las mismas características; el ritmo que lleva Radio Rebelde, las características de Radio Progreso, o sea, en esos términos técnicos fue el debate.

En esos momentos había 93 emisoras y como mínimo asistió a la reunión un representante de cada una. Pudo haber muchas más personas de las emisoras de la capital, creadores, artistas, periodistas, locutores de renombre… habría alrededor de 200 personas.

P- ¿No fue una sola intervención suya?

No, para nada. En ninguna reunión de trabajo usted está tanto tiempo hablando. Hubo un debate, una conversación donde intervinieron varias personas. Fueron varias intervenciones, no exclusivamente la mía, ni una sola intervención. Fue un tema que se debatió durante un tiempo determinado y no solo se refirió a los locutores. Se habló también de las voces en la actuación, de la defensa de los acentos, se habló de la responsabilidad profesional cuando uno asume la palabra.

La palabra y las voces en la radio son como la imagen y sonido en la televisión. Una voz en la radio tiene que dar color, olor, música, ambiente, rostro, la descripción en el caso de las telenovelas, los ambientes en que se desenvuelve. Es la complejidad que tiene la producción radiofónica, que a partir de la voz y su expresión tiene que decir todo lo que una imagen pueda mostrar en la televisión. Sobre ese tema y otros versó aquel balance.

P- Fue un debate técnico, pero tiene implicaciones que van más allá.  Se interpreta, a partir de lo que se ha filtrado, estereotipos en la manera de ver las voces femeninas y masculinas, que de alguna manera estigmatizan a las personas de una orientación homosexual. Hace 4 años tampoco teníamos la Constitución que tenemos ahora, no se había adelantado tanto en el debate social alrededor del tema de la no discriminación. Fue otro contexto, ¿cómo lo ve ahora?

La institución, el ICRT, siempre ha defendido que trabajamos por todos, para todos y con todas las personas. Nuestro instituto es inclusivo. No solamente lo que mostramos a partir de una obra televisiva o radial; sino que las personas que trabajan con nosotros son diversas y tenemos una diversidad. Es una construcción colectiva. Cualquier programa de radio y televisión se construye de manera colectiva.

¿Qué estábamos defendiendo en ese momento y hoy seguimos defendiendo? Que nuestros canales y emisoras todas tienen un perfil, un perfil que se defiende y define a partir de ritmos, un perfil a través de líneas de redacción, de sonoridades, de timbres, de tonos. Cuando usted mueve el dial usted se da cuenta, aún sin ser anunciada, cuál es la emisora. Eso es lo que estábamos hablando.

En una ficha de estilo que tiene cada uno de los programas se describe el tempo, cómo va a ser el soporte literario (guion), qué complejidades tiene, cuáles son los temas que va a abordar, qué secciones va a incluir, cuáles son los tonos de los locutores, qué tipo de voces quiere hacer. Creo que de ahí viene el fragmento que se seleccionó cuando nos referimos a las voces platinadas. Hay voces platinadas que funcionan para un tipo de programa, pero para otro tipo no funcionan.

Había en ese momento, recuerdo, casos puntuales de proyectos que, por determinada situación, de locutores que salieron por un interés de crecimiento profesional de una emisora a otra, o que en un momento determinado algunos estaban compartiendo la conducción en 2 o 3 emisoras, se repetían las voces. De alguna manera se creaba una fisura, porque no tenían el tiempo suficiente de preparación y realmente no era lo que defendía ese proyecto. Sobre eso era la discusión.

P: En el audio que las personas escucharon parece haber un cuestionamiento a las voces que no son suficientemente varoniles en la Radio Cubana ¿esa era su intención?

Claro que no. Porque además no se habló solamente de eso. En esa reunión no solamente habló Yusimy, no solamente se habló sobre ese tema. Se abordaron muchos temas. El audio se editó y se fue construyendo la idea de la persona que lo editó —no sé quién—, para dar a entender que la radio estaba cuestionando las voces platinadas y la no posibilidad de personas con este tipo de voz de trabajar en los medios de comunicación, cuando no es cierto.

Nunca ha sido posición de la radio y la televisión limitar a nadie por su orientación sexual, por algún tipo de discapacidad, por ningún color de piel, no es el caso. Y no es que solo lo muestre en sus trabajos periodísticos o en sus propuestas dramatizadas o en su quehacer musical. Quienes construyen esos proyectos, quienes los defienden y tienen como sus hijos, son personas disímiles, diversas.

Nunca podría ser yo defensora de algo distinto, porque creo en el ser humano, en profesionales que aman a estos medios. Nosotros trabajamos con muchísimas limitaciones. Ahora mismo, en medio de la pandemia, nos hemos reinventado para poder satisfacer a nuestro pueblo, hemos defendido y trabajado…

Hablabas de la Constitución. El programa Hacemos Cuba, por ejemplo, nació cuando se estaba presentando el proyecto constitucional. Acompañó a nuestro pueblo en los debates. Expuso, trajo profesionales de diferentes disciplinas para poder explicar, argumentar, reflexionar o llevar a la reflexión a la sociedad cubana, que también está madurando y va cambiando, va buscando nuevos argumentos y espacios para poder ser cada día más inclusivos, para estar cada día más unida, para que nadie nos pueda venir a hacer un cuento.

Puede ser que en algún momento, como ser vivo que es este Instituto de Radio y Televisión, nos hayamos podido equivocar, porque la obra humana es  perfectible. Pero también hemos sabido ofrecer disculpas cuando nos hemos equivocado o algún compañero de nosotros no ha entendido, no ha desarrollado bien un asunto, no lo ha expuesto bien. Hemos ofrecido disculpas, hemos rectificado y hemos seguido junto con la sociedad cubana.

En mi condición de diputada, por una segunda legislatura, siempre en la Comisión de la niñez, la juventud y los derechos de la mujer, de la cual hoy soy integrante de su directiva, no solo como una profesional de los medios de comunicación, sino como parte de este pueblo, ayudé en el entendimiento de la diversidad familiar en Cuba.

Ya no se habla de una familia, sino de las familias cubanas, donde todos tenemos derecho a amarnos, donde debemos estar unidos, aportándole todo a esta sociedad que, con limitaciones, con carencias, pero no vamos a permitir que nadie nos divida, que nadie venga a interpretar ni a poner palabras que no son.

Y si me preguntas mi postura, e incluso si no lo haces, quiero decir que tengo valiosos compañeros de trabajo, no me detengo a mirar color, ni orientación sexual, ni discapacidad. Tengo muy buenos compañeros de trabajo, excelentes profesionales, de los cuales quizás a alguna generación más joven que yo, les he podido brindar alguna ayuda en su formación, la misma que he recibido yo de quienes me han acompañado.

P- Con ese audio muchas personas se han sentido mal, qué les diría…

El audio es una construcción, a  partir de un espacio de trabajo, donde alguien, no sé quién sería, hiló intervenciones y construyó algo que quería decir a través de mis palabras. No era esa la intención de aquella reunión. No sé quién es la de esa persona que quiso construir esa línea de pensamiento, ahora lo que sí les digo que no es la intención del ICRT, ni su proyección de trabajo,  ni la práctica de esta institución, y mucho menos de la profesional Yusimy González Herrera.

En nuestros espacios participamos no solo los profesionales, también los públicos. Ahora mismo estamos procesando información sobre la programación de verano, tenemos una oficina de opinión pública de la cual nos alimentamos, buscamos tendencias e intentamos corregir.

No es tampoco ni la proyección, ni el entendimiento, ni el pensamiento ni la manera de ver míos, porque Yusimy necesita de todos los seres humanos.

Quienes me conocen podrán decir si mi manera de manifestarme durante todos estos años como profesional coincide con esa línea de pensamiento que alguien intentó construir o no. Eso pudiéramos dejárselo al tiempo, pero sí defiendo que nunca ha sido, ni es, ni será la proyección del ICRT limitar ni excluir a nadie por su orientación sexual u otra condición humana, todo lo contrario.

Estamos trabajando para que en nuestras obras se muestre una sociedad diversa, construida por personas diversas, que como seres inteligentes logramos acompañar desde nuestros medios a esta sociedad que defendemos.

P- ¿Cabría alguna disculpa?

Quien me conoce sabe que ese audio no es el pensamiento de Yusimy. Lamento muchísimo, eso sí, que haya personas que se hayan sentido heridas, porque realmente es algo lastimoso que existan personas que utilicen ese tipo de argumentos, para dividir, para censurar.

Habría que ver si esa persona quería poner en boca mía lo que realmente piensa, si era una persona que estaba utilizando un argumento construido para lastimar a otras o tratar de dividir, no sé cuáles serían sus intenciones…

Es lamentable que haya llegado a que personas se hayan sentido agredidas. Nadie tiene el derecho de agredir a nadie, nadie tiene el derecho de lastimar a nadie, nadie tiene el derecho de limitar a nadie.

Creo que el respeto a las maneras diferentes de pensar, de conducirnos, de ver la vida, es la mayor virtud que puede tener un ser humano. No todos pensamos igual, no todos queremos llegar al mismo lugar, pero eso no significa que nadie tenga el derecho de lastimar, de intentar humillar, de intentar limitar la vida de nadie.

Es lamentable, reitero, que esta construcción se haya utilizado para lastimar a las personas.

P- ¿Usted también se ha sentido sido agredida?

Se me agredió como profesional, madre, hija; se agredió a mi familia, a mis amistades Porque además ha sido manipulado un discurso, una intervención o una construcción de pensamiento mía y de mis compañeros en ese momento. Ha sido utilizado para agredir a otras personas, para tratar de crear divisiones, para maltratar. Y eso no es justo, no es de personas buenas, no es real.

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