José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- Miguel Ángel Santos Genero, ciudadano andaluz residente en Santiago de Cuba (1), ha enviado a Cubainformación un mensaje en video que canaliza su indignación tras leer un reportaje de la Cadena Ser, medio perteneciente al grupo español Prisa, titulado “Cuba, en respiración asistida: apagones, hacinamiento en las casas y supermercado vacíos” (2).


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El reportaje es, en palabras de Miguel Ángel Santos, un “panfleto” que, mediante una “mezcla de verdades a medias con mentiras categóricas”, presenta “un coctel explosivo” que “pretende poner de manifiesto” que Cuba es, supuestamente, un “estado fallido”. Básicamente, es la narrativa mediática que el Gobierno de EEUU busca generar, para poder legitimar ante la opinión pública -en este caso la española- una hipotética escalada en su agresión contra la Isla.

Cierto es que, como leemos en el texto de la Cadena Ser, “Cuba atraviesa su peor crisis económica en 30 años”. No cabe duda. La situación en la Isla es grave. En estos últimos años, se ha dado un evidente proceso de empobrecimiento en las condiciones de vida de amplios sectores de población. Los altos precios de los alimentos y otros bienes básicos, el desabastecimiento de medicamentos, los apagones eléctricos, el déficit de transporte o el deterioro de los servicios sociales son rasgos de esta dura coyuntura, que ciertos análisis califican como un “segundo Periodo especial”.

Pero, tal como Miguel Ángel Santos denuncia desde Santiago de Cuba, el reportaje de la Cadena Ser omite de forma intencionada las causas de esta situación, en especial la política de asfixia económica de una superpotencia, EEUU, a un pequeño país del Sur Global, concretada en la persecución de todas sus fuentes de ingreso, el bloqueo financiero o la aplicación de más de doscientas nuevas sanciones en los últimos cinco años (3). Es la clave para entender la crisis cubana, el elemento número uno del contexto. Pero leamos el nivel de profundidad del reportaje, a la hora de narrarnos este “contexto”: “A la pandemia de 2020, le siguió la caída de los salarios, el cese de las importaciones de otros países y la inflación que no deja de subir”. Hasta aquí. El resto, una descripción de calamidades, la mayoría ciertas, sin duda, pero ni rastro, siquiera lejano, del cerco económico, financiero y comercial que sufre el país.

Miguel Ángel Santos, en su video de denuncia, explica: “Nadie puede negar que Cuba vive una situación muy difícil, fruto de los efectos de la pandemia y de la guerra de Ucrania”, que “en Cuba son aún mayores producto de que vive un bloqueo desde hace 63 años, que afecta a su comercio, a su economía y a sus finanzas y que, en consecuencia, nadie puede obviar en un escrito que pretenda ser riguroso”.

Y esta es la segunda narrativa -después de la del “estado fallido”- que consigue imponer el Departamento de Estado y sus servicios de inteligencia en la prensa corporativa internacional: la minimización del impacto de su bloqueo criminal sobre Cuba. Santos denuncia que, en los medios, de manera sistemática, o se da “la negación de ese bloqueo, tan dañino y criminal o, como ocurre en este caso, la omisión del mismo”. En el texto, firmado por Pilar Díaz de Aguilar, no se menciona ni una sola vez, ni la palabra bloqueo, ni embargo, ni sanciones. Es el guion marcado, letra por letra, desde Washington y Miami.

Finalmente, Miguel Ángel Santos denuncia que el reportaje también incurre en “mentiras categóricas absolutas”, como que en Cuba "no hay fruta ni vegetales”. Santos hace un pequeño recorrido por la calle Escario de Santiago de Cuba, mostrando los numerosos puestos de venta. Es completamente falso que “no existan” estos productos. Otro asunto es el de sus precios que, a día de hoy, no corresponden con el poder adquisitivo de las personas que dependen de un salario o una pensión.

Este reportaje es un ejemplo más de las normas del “libro de estilo sobre Cuba” del Grupo Prisa. Uno, elimine toda información o mención al elemento y causa esencial de la crisis que vive el país, llámese bloqueo, embargo, sanciones o guerra económica; dos, culpabilice, directa o indirectamente, no al bloqueo de EEUU, sino al “sistema” socialista o al Gobierno de la Isla que, a duras penas, consigue dar garantías de mínimos a la población más vulnerable en este contexto; tres, dé espacio de opinión y análisis de la situación, única y exclusivamente, a la Contrarrevolución protegida por Washington. En el texto que nos ocupa, la “narración de los hechos” está a cargo de un supuesto “periodista independiente” cubano residente en Madrid, cuyo salario en el medio digital “Diario de Cuba” es sostenido mediante los “grants” (subvenciones) de las agencias NED y USAID del Gobierno de EEUU (4). Y lo llaman periodismo.

  1. https://www.cubainformacion.tv/opinion/20220920/99170/99170-cuba-el-codigo-de-las-familias-y-el-escenario-mundial
  2. https://cadenaser.com/nacional/2024/03/10/los-peores-anos-de-cuba-apagones-hacinamiento-en-las-casas-y-supermercado-vacios-cadena-ser/
  3. https://www.cubainformacion.tv/opinion/20220606/97526/97526-cuba-los-cinicos-y-el-rostro-del-bloqueo
  4. https://www.cubaperiodistas.cu/2021/02/usaid-ned-adn-diario-de-cuba-y-mas-el-negocio-de-la-democracia-en-cuba-esta-en-auge/

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