Por Arthur González*/Martianos-Hermes-Cubainformación.- Es conocida la histórica posición de Cuba a favor de la paz y la seguridad internacional y por esa razón se manifestó en la Asamblea General de la ONU, por una solución diplomática del conflicto actual en Ucrania y no por el empleo de las armas, de ahí su abstención a la resolución presentada el 1ro de marzo del 2022, para condenar a Rusia, enfoque que tiene como antecedente la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba del 22 de febrero 2022, en la cual se expone claramente la amenaza que representa para la seguridad nacional de Rusia y la paz regional e internacional, la insistencia de los Estados Unidos por imponer una progresiva expansión de la OTAN hacia las fronteras de la Federación rusa.


El 22 de febrero de 2014, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, entonces Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, expuso:

“Ahora mismo, en Ucrania están ocurriendo acontecimientos alarmantes. La intervención de potencias occidentales debe cesar […] No debe ignorarse que estos hechos pueden tener consecuencias muy graves para la paz y la seguridad internacional”.

La alerta continuó cuando, el 26 de septiembre de 2018, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República, expuso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas:

“La continuada expansión de la OTAN hacia las fronteras con Rusia provoca serios peligros, agravados por la imposición de sanciones arbitrarias que rechazamos”.

Nada detuvo la provocación yanqui contra Rusia de acercarle a sus fronteras armas sofisticadas, algo que Estados Unidos no permitió en 1962, y fue el detonante de la conocida Crisis de los Misiles en Cuba.

Los países europeos se dejaron arrastrar por Washington en esa peligrosa escalada, que al final los afectará mucho más que a los yanquis, pues del otro lado del Atlántico el escenario es diferente y bien alejado de las bombas, la muerte y la destrucción.

En su habitual estrategia imperial, Estados Unidos incitó las revueltas en Ucrania en el 2014, con su llamada Revolución de Colores, financiada con millones de dólares para pagar a los grupos provocadores que quemaron vivos a policías y simpatizantes del gobierno, actos que no fueron condenados por la ONU ni por los “democráticos” países de Europa.

Desde entonces los yanquis no han dejado de suministrar armas y tecnología militar, colocar tropas en países cercanos a las fronteras rusas, unido a fuertes sanciones económicas en su intento por ahogar la economía de Rusia y una guerra psicológica a través de las campañas propagandística anti rusa, para influir en la mente de los ciudadanos del mundo. 

Cuba no cesó en llamar a la cordura para que Estados Unidos y los países de la OTAN, atendieran de manera seria y realista los fundados reclamos de garantías que hace la Federación de Rusia, porque tiene todo el derecho a defender su seguridad nacional. 

El pasado 7 de marzo de 2022, el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, explicaba la compleja situación que sufre el mundo ante el conflicto militar en Ucrania y una vez más explicó:

“Cuba defiende firme y consistentemente el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas, y la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, que fue firmada por los Jefes de Estado y Gobierno en La Habana, en el 2014”.

“Defendemos la paz en todas las circunstancias, y nos oponemos sin ambigüedades al uso de la fuerza contra cualquier Estado… Tenemos absoluta claridad sobre el valor y el principio de las normas internacionales que sirven de protección contra el unilateralismo, el imperialismo y el hegemonismo. Se trata de principios y normas, que hemos defendido con firmeza y con coherencia en todos los escenarios”.

Y agregaba:

“En esos mismos escenarios nos hemos opuesto a la manipulación política y a los dobles raseros, y hemos expuesto la verdad”.

“Este conflicto pudo evitarse, si se hubieran atendido con seriedad y respeto los fundados reclamos de las garantías de seguridad de la Federación de Rusia. Pensar que Rusia permanecería inerme ante el cerco militar ofensivo de la OTAN, es por lo menos irresponsable. Han llevado a ese país a una situación límite. Las sanciones económicas, comerciales y financieras, como instrumento de presión contra cualquier país, no resuelve tampoco la actual crisis, sino que le echa más leña al fuego y agrava la situación económica internacional, que ya está profundamente resentida por estos difíciles dos años de pandemia”.

En 1990 Fidel Castro también se manifestó contra la guerra, cuando advirtió al presidente de Iraq respecto a la situación con Kuwait, aunque aquel era muy diferente al conflicto actual en Ucrania.

En una de sus misivas le exponía:

“Me dirijo a usted con gran dolor por las noticias recibidas hoy, acerca del ingreso de tropas de su país en el Estado de Kuwait. Independientemente de los motivos que condujeron a tan dramática decisión, no puedo menos que expresarle nuestra preocupación por las graves consecuencias que pueda acarrear para Iraq y para Kuwait, en primer lugar, y para todos los países del Tercer Mundo. Cuba a pesar de los lazos amistosos que la unen a Iraq, no puede menos que oponerse a una solución militar del conflicto surgido entre Iraq y Kuwait.

La reacción inmediata de la opinión pública internacional, informada por las transnacionales de las noticias, crea una situación muy peligrosa y vulnerable para Iraq.

Considero muy probable que los Estados Unidos y otros aliados aprovechen la ocasión para intervenir militarmente en el conflicto y golpear fuertemente a Iraq. Washington, además, buscará afianzar su auto designado papel de gendarme internacional y en el Golfo”.

La vida le dio la razón, porque los yanquis finalmente fabricaron el pretexto para invadir a Iraq, guerra que no fue condenada por el Consejo de Seguridad, ni la Asamblea General de la ONU. Europa tampoco sancionó económicamente a Estados Unidos, por el contrario, participaron en la destrucción y muerte de cientos de miles de civiles inocentes.

Cuba siempre ha estado y estará a favor de la paz, porque como afirmó José Martí:

“La conciliación es garantía de la paz”.

La Columna
Por Arthur González/Martianos-Hermes-Cubainformación.- Nada de lo que sucede en Miami puede extrañar y menos aún cuando se trata de la comunidad cubana emigrada autocalificada de “exilio”, grupo que nunca ha ce...
Por Arthur González/Martianos-Hermes-Cubainformación.- En Miami cunde el pánico ante presuntos recortes de financiamiento y personal en las llamadas Radio y TV Martí, ambas creadas para intentar subvertir el orden interno ...
Por Arthur González/Martianos-Hermes-Cubainformación.- En su más reciente mensaje, los Obispos Católicos de Cuba emiten criterios para que los cubanos y cubanas no voten a favor del nuevo Código de las Familias, sig...
Lo último
Cuba, el huracán y la palma
Iroel Sánchez - La Pupila Insomne.- Todos hemos sido afectados por el impacto del huracán Ian. Es comprensible la lógica irritación de quienes llevan varios días sin servicio eléctrico: la pérdida...
Ver / Leer más
La Columna
Cuba, el huracán y la palma
Iroel Sánchez - La pupila insomne.- Todos hemos sido afectados por el impacto del huracán Ian. Es comprensible la lógica irritación de quienes llevan varios días sin servicio eléctrico: la pérdida de a...
La Revista