Si bien la diferencia con otras naciones es notable, el problema también está latente en Cuba...

Alejandro Besada Basabe - CubaHora.- Actualmente, los datos sobre el maltrato y la brutalidad continúan siendo alarmante.


* Violencia de género: Tipo de violencia física o psicológica ejercida contra cualquier persona sobre la base de su sexo o género que impacta de manera negativa su identidad y bienestar social, físico o psicológico.

* Violencia contra la mujer: Según la Declaración sobre la eliminación de la violencia hacia la mujer de Naciones Unidas en 1993, es todo acto u omisión internacional basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico hacia la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada.

Instrumentos jurídicos firmados y ratificados por Cuba que refrendan los derechos de las mujeres:

* Convencion sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) en 1979.

* Plataforma de acción de Beijing en 1995.

Por una Cuba de equidad y sin distinción de género, el pasado 25 de noviembre se celebró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En un mundo en invariable conflicto, donde la derecha y la izquierda se pelean, constantemente ambos bandos olvidan la realidad de sus ciudadanos y, en este caso particular, la de millones de féminas que sufren atrocidades de todo tipo en el orbe.

A pesar de ello y afortunadamente, el trabajo de las organizaciones sociales y la lucha constante de las mujeres ha hecho que la crueldad hacia ellas pase de ser cuestión de índole privado a problema social. Desde que en 1999 la Organización de Naciones Unidas (ONU) estableció oficialmente el 25 de noviembre para condenar la violencia de género, más de 140 países de todo el mundo han aprobado leyes sobre agresión doméstica y 144 sobre el acoso sexual.

Actualmente, los datos sobre el maltrato y la brutalidad continúan siendo alarmantes. A nivel mundial, una de cada tres féminas ha sufrido agresión física o sexual. Ese tercio se incluye en el 70 % que han sido sometidas también a violencia psicológica y económica. Asimismo, en el 100 % de los países del planeta las mujeres son víctimas de crueldad y discriminaciones por su sexo, como asegura el estudio “¿Cuentan las mujeres?” de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

Según una encuesta realizada por la Fundación Thomson Reuters, el país más peligroso para ellas es la India, donde el tráfico ilegal afecta a millones de mujeres, mientras que para sorpresa de muchos, Estados Unidos ocupa el décimo lugar en dicha lista, siendo en términos de violencia sexual el tercero.

En el globo, más de 750 millones de mujeres se casaron siendo niñas. Al año, cerca 15 millones de menores son desposadas. Esta práctica ocurre frecuentemente en África Occidental y Central, donde más de 4 de cada 10 contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años. Del mismo modo, en el llamado continente negro es donde ocurren la mayor cantidad de casos de mutilación femenina. Esta costumbre se realiza en al menos 30 países de la región, en algunos de los cuales más del 90 % de ellas han sufrido este flagelo.

Además, las féminas son las que más sufren del tráfico ilegal. Cada año entre 600 000 y 800 000 personas son víctimas de la trata, el 80 % son mujeres. Solamente en las tres últimas décadas 30 millones de mujeres y niñas fueron forzadas a la explotación sexual, representando el 98 % de ese mercado.

Respecto a temas de desigualdad y brecha laboral, la diferencia se ha reducido, pero en 2017 apenas 11 países eran dirigidos por mujeres. En naciones asiáticas como Corea del Sur, la diferencia de salario entre los dos sexos es del 36,7 %; y en China, más del 72 % de las féminas afirman ser víctimas de discriminación machista en la contratación o a la hora de pedir un ascenso. Europa no escapa del problema, pues en Reino Unido solo el 13 % de los trabajos en el sector científico están ocupados por mujeres, mientras que en toda la región cobran un 16 % menos que los hombres.

Otras cifras inquietantes se refieren al número de feminicidios. En América Latina, doce mujeres son asesinadas cada día. En 2017 la cifra alcanzó las 2795 muertes en el continente, teniendo El Salvador la mayor tasa de fallecimientos, con 10,2 defunciones por cada 100 000 féminas, superior ampliamente a la de cualquier otro país en la región. Al mismo tiempo, en numerosos países desarrollados son asesinadas mujeres a diario, en Estados Unidos más de tres mueren cotidianamente y en Rusia esto ocurre cada 63 minutos.

EL CASO CUBANO

Aunque la diferencia con el resto de las naciones es notable, el problema sigue latente en el pueblo cubano. Desde los primeros años de la Revolución, el gobierno se encargó de integrar a la población femenina en la transformación de la sociedad y de desarrollar una política de tolerancia cero ante la violencia contra las féminas.

En 2016, el Centro de Estudios de la Mujer de la FMC y el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) realizaron la Encuesta Nacional sobre Igualdad de Género. En la investigación se trabajó con 19 189 personas entre los 15 y los 74 años. La muestra se diseñó de manera que pudieran obtenerse resultados estadísticamente representativos por sexo, zonas urbana y rural y para las cuatro regiones del país.

Dicho estudio comparó las valoraciones que tenían los cubanos sobre diversos principios tradicionales en 1989 y lo que opinan de tales nociones en la actualidad. El sondeo dio como resultado que se ha producido un proceso de toma de conciencia con respecto a la violencia contra la mujer y a la igualdad de género, como consecuencia de la desconstrucción de varios tabúes y prejuicios que existían.

El 79,4 % de los encuestados no justificaban la brutalidad contra ninguno de los dos sexos y en su mayoría lo consideraban un asunto social y no privado. Quienes disculpaban la crueldad contra las mujeres declaraban, generalmente, la infidelidad como motivo, mientras que en el caso de los hombres la causa era la homosexualidad. Además, el 39,6 % de las féminas y el 43 % de los varones estimaban que la agresión al cónyuge es problema interno de la pareja y que nadie debe inmiscuirse.

El 51,9 % de la población estudiada apreciaba que en Cuba la violencia contra la mujer es poca, el 30 % que es mucha y el 8,9 % que no existe. Aproximadamente el 80 % de los encuestados, o sea, un gran número de personas, reconocía que dicho problema existe en mayor o menor grado dentro de nuestra sociedad; lo que es en gran medida resultado de las campañas educativas que visibilizan la cuestión.

Gran parte de los participantes relacionaban el maltrato con las agresiones psicológicas, como gritarle u ofenderla, amenazarla, ignorarla o limitar sus visitas a amistades y familiares. Mientras que el abuso sexual fue la que menos se manifestó, pues solo el 2,2 % de las mujeres declararon haberlo sufrido.

De las mujeres maltratadas, solo el 3,7 % ha acudido a alguna institución u organización social, siendo la Policía, la Fiscalía y la FMC los lugares a donde más se dirigen en busca de auxilio. El hecho de que no pidan ayuda puede ser consecuencia de que la infraestructura actual no sea suficiente para protegerlas, lo que se observa en el hecho de que el Código Penal no tipifique como delito la violencia contra la mujer. Igualmente, este número demuestra que una gran cantidad de féminas no logran salir de la espiral de violencia en que se convierte su vida. Eso se debe en muchos casos al sentimiento de vergüenza y culpa que sufren y a la imposibilidad de concebirse ellas mismas como víctimas.

En Cuba el feminicidio es un tema tabú. Actualmente, las estadísticas sobre este tipo de crímenes no son públicas. La prensa casi no toca dicho tema y las pocas veces que se menciona no se le llama por lo que realmente es: el asesinato de una mujer por razones de género, o sea, feminicidio.

Gran parte de la población en estudio no culpabiliza a las mujeres por hechos de maltrato o violación, aunque, el 67 % de las personas sostiene la creencia de que el consumo de alcohol constituye una de las causas de la crueldad y el 60,6 % piensa que “la mujer que soporta el maltrato es porque le gusta y no por miedo”. En muchas ocasiones estos mitos justifican la agresión.

Estos resultados llaman la atención sobre la necesidad de trabajar particularmente con esa parte que aún justifica la violencia pues, como dice el dicho, “una papa podrida, pudre el saco”. Mientras queden personas que crean que agredir a la mujer está bien, seguiremos hablando de maltrato y discriminación. La igualdad de género es responsabilidad de todos, para eliminarla debemos crear conciencia en la sociedad y convertir cada día en un 25 de noviembre.

Género
Mesa Redonda.- Como homenaje a Vilma Espín, en el aniversario 90 de su natalicio, Cubadebate enfoca su espacio en la Mesa Redonda de este martes al mostrar la participación en la batalla y los desafíos de la mujer cubana frente a...
Canal Caribe.- Este 7 de abril, cumpliría 90 años la Heroína de la Sierra y el Llano, #VilmaEspín Guillois. El pueblo cubano recuerda su impronta y ejemplo....
 Laura V. Mor (Fotos: Yaimi Ravelo) - Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.- “Rescatar la memoria histórica femenina” es el objetivo que llevó a la artista y cineasta cubana Marilyn Solaya a encarar el pro...
Lo último
La Columna
La Revista