Este domingo 18 de diciembre, la 44 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano dejó de ser noticia, aunque sus huellas, como las de cada una de las precedentes, conforman una trayectoria de enriquecimiento cultural que nació en el año 1979. Porque —además de la proyección de filmes, que ya de por sí es todo un acontecimiento—, el evento es fuente de intercambios y encuentros de diversa índole que ahondan en tendencias, academias e historia.


Uno de los escenarios para estas convergencias fue la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano. Hasta allí, hasta esa casa enclavada en un hermoso vergel, en la sala Glauber Rocha, el pasado día 11 llegó un grupo de participantes, entre quienes no faltaron miembros de la Asociación Hermanos Saíz, para rendir homenaje a Julio García Espinosa —uno de los fundadores del ICAIC—; para hablar de sus concepciones en torno a lo que llamó Por un cine imperfecto, y también de los valores éticos que caracterizaron su vida.

“La vigencia de los postulados de Julio García Espinosa se halla en los debates más actuales en torno a la cultura cubana y al cine”, dijo el investigador y crítico Víctor Fowler.

En sus palabras, Fowler fue desperdigando ideas como quien esboza un camino dejando caer a su paso pequeñas piedrecitas. “Ayudaba a hacer una mejor película a cualquier director”. “Ayudó a Alfredo Guevara, sobre todo, en la producción de cine”. “Fue un hombre ético, verdadero”.

Pero Víctor no se detuvo en esa caracterización espontánea y prefirió ahondar en el Julio que no tenemos. No tenemos —dijo— al Julio que no hizo la película sobre su padre y que transitó desde los ideales nacionalistas hasta los socialistas.

“Otro Julio que no tenemos es aquel que cuestionaría de qué manera nuestras salas de cine, televisión y publicaciones acogen las visiones descoloniales del tercer mundo. Porque un cine sin imagen es un país que no existe. Y un país para existir tiene que crear y defender imágenes propias.

“Tampoco tenemos a ese Julio del cine experimental; el del video arte contemporáneo. Julio transformaba todo lo que tocaba; nosotros somos prisioneros del cine narrativo clásico. Para él, el cine perfecto es falsamente perfecto y la manera de desalinearse es no sucumbir a la tecnología”.

Hay que recuperar el orgullo de lo extraordinario que hizo el ICAIC, añadió Fowler. “Aquellos fundadores fueron magos, dioses, intelectuales de vanguardia…”

Recordó que en el ICAC, además de la revista Cine cubano, se publicaba el boletín Traducciones, que más tarde se conectó con la Escuela de Cine, al que invitaban a intelectuales…Porque, ¿qué batallas son las que se dirimen en una pantalla de cine?

“La producción de contenido audiovisual, que fue lo que nos regaló el cine, es estratégica para la comunicación de la cultura, para las políticas emancipatorias. Esa es la lógica subyacente. De eso tratan los mejores momentos del ICAIC y los peores, carecen de eso.

“No acabamos de entender la conexión entre audiovisualidad y academia, entre las representaciones operativas y el cine”.

Julio tenía un sueño, señaló Fowler (autor del libro Conversaciones con un cineasta incómodo: Julio García Espinosa): “hacer una película de piratas, pero para enfrentar la visión de Hollywood”.

El cineasta colombiano, Lisandro Duque, como parte de los ponentes, añadió que un cine perfecto es casi siempre un cine reaccionario y que gracias a Julio se lanzó sin miedo a escribir para hacer películas. Dijo que García Espinosa quedó a nivel de los clásicos, no por las películas que hizo, sino porque sus ideas sobre un cine imperfecto que fundan una nueva narración.

Manuel Pérez Paredes, Premio Nacional de Cine, recordó que el ICAIC y la Casa de las Américas fueron los organismos que más trabajaron por el acercamiento entre Cuba y América Latina. “El Festival, que nace en 1979, es resultado de esa voluntad. Julio fue clave al lado de Alfredo en este vínculo con el cine latinoamericano, que creó una conciencia de acercamiento de la población al cine de la región”.

El panel estuvo conducido por Luciano Castillo, director de la Cinemateca de Cuba.

Tomado de Cuba en Resumen

 

 

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