En El Morro de La Habana se soporta en el aire el triángulo rojo apuntando a la palabra Cuba, en el triángulo vemos la estrella blanca de cinco puntas, y el azul del cielo hace de fondo de la bandera. El cielo azul guarda a Cuba. El cielo son los pueblos del mundo, los pueblos del mundo saben que Cuba abre sus brazos a quienes se comprometen con sus iguales para mejorarlos y transformar la realidad.


Triángulo rojo, estrella blanca de cinco puntas, y en blanco la palabra Cuba respaldada por el cielo azul. El terrorista se encuentra a 90 millas, el presupuesto del departamento de Estado lo crea, y Pompeo y la Clinton, reconocen que el ISIS, Alcaeda, es su ejército mercenario, ejército mercenario del sionazismo, terrorismo propuesto en la ONU para que se incluyese al ente colonial imperialista entre las organizaciones terroristas. El odio de Pompeo y Clinton se movió entre la élite poderosa imperialista y escribieron que era Cuba la propagadora del terrorismo por el mundo. Su histerismo fascista retorció aún más su régimen escribiendo leyes con las que descargar más golpes sobre la isla indoblegable. Ellos mismos firmaban así su accionar terrorista añadido a la directriz del terrorista Malory respaldado por Kennedy: “provocar hambre, desesperación, y el derrocamiento del gobierno.” Para cumplir semejante crimen dispusieron desde aquel día dos maneras de actuar, el envenenamiento mediático y el estrangulamiento económico, y desde entonces todo lo que el poder del régimen estadounidense es para doblegar a los cubanos y que le entreguen la isla, ansiada desde los primeros días de la instalación de EEUU como fuerza conquistadora.

La Historia de EEUU con la Cuba Revolucionaria es la historia de todas las formas de intento de derrocamiento, terrorismo, invasión, magnicidio, envenenamientos, … y bloqueo económico, financiero, político, militar, persiguiendo con multas millonarias a empresas, bancos, países, que han acordado con Cuba comercio, pagos, transferencias ... EEUU ha robado en alta mar a los que se acercaban a Cuba, ha robado en los aeropuertos del mundo cargas que debían llevarse en avión a Cuba, ha hundido empresas y rendido bancos, … formas y más formas de terrorismo. Inscritas como “leyes” ilegales, “leyes” contra el Derecho Internacional, “leyes” para el bloqueo que es una forma de declaración de guerra, así se reconoce en los organismos internacionales, ¿no debía ser juzgado y condenado el tal Malory consejero de Kennedy?, ¿y éste último? Causar muertes y sufrimiento y más con la intención de robar toda una nación es propio de terroristas.

Pero añádase cómo apretaron más y más la garganta del pueblo cubano: Ley Torriceli (1992), Ley Helms Burton (1996), más y más agresiones recreadas en 2004 y 2006 contra empresas marítimas, aéreas, bancos, haciendo que Obama sea el mayor perseguidor de todos los que tenían alguna relación con Cuba, y le seguiría otro fascista más terrorista, Trump, el corruptor en todos los órdenes de la vida, ordenó 243 medidas más a sumar al bloqueo, ¿queda algo por hacer para impedir que una cabeza de alfiler llegue a Cuba? Todo lo que ha salido y sale del centro de poder estadounidense ha sido terrorismo, la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, dice Antonio Machado en “Juan de Mairena en su clase de retórica y poética”: “Agamenón dice: Conforme. Y el porquero dice: No me convence.”

El que la verdad sea definida por el poderoso como inamovible es respondida por el de condición laboriosa, el porquero, para declarar que la verdad no es algo idílico, no está separada del mundo, y por tanto no da lo mismo que lo diga uno u otro, que la “verdad” que quiere presentar EEUU está basada únicamente en su fuerza, y Cuba declara lo del porquero: “No me convence”, porque no depende de la fuerza que se tenga. La verdad que ve el mundo es la desprendida de la jerarquía clasista, de la estructura internacional, y eso hace aun más grande la verdad que defiende Cuba antijerarquica. La verdad de Cuba tiene el valor de cuestionar la “verdad” impuesta por el imperio. El esfuerzo de Cuba, pequeña, agredida, acorralada, por sostener que “el rey está desnudo”, que la verdad de Agamenón hay que cuestionarla, que hay que denunciar, denunciar y denunciar que el bloqueo es genocida, que es ilegal, que es un acto de guerra que dura ya más de 60 años. Cuba hace un esfuerzo titánico por defender la enseña que deben levantar los pueblos.

En El Morro de La Habana se soporta en el aire el triángulo rojo apuntando a la palabra Cuba, en el triángulo vemos la estrella blanca de cinco puntas, y el azul del cielo hace de fondo de la bandera. El cielo azul guarda a Cuba. El cielo son los pueblos del mundo, los pueblos del mundo saben que Cuba abre sus brazos a quienes se comprometen con sus iguales para mejorarlos y transformar la realidad.

 

 

Ramón Pedregal Casanova es autor de los libros: Gaza 51 días; Palestina. Crónicas de vida y Resistencia; Dietario de Crisis; Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero; Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios. Y, Palestina es Palestina. Presidente de AMANE, perteneciente a la Asociación Europea de Apoyo a los Detenidos Palestinos. Miembro de la Red en Defensa de la Humanidad e Integrante de la Red de Artistas, Intelectuales y Comunicadores Solidarios con Nicaragua y el FSLN.

 

 

 

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