¿Se imaginan lo que dirían los medios si un solo preso en Cuba llevara aislado 43 años, como en EEUU el militante de las Panteras Negras Albert Woodfox? ¿Se imaginan que el Gobierno cubano llevara a cabo centenares de ejecuciones extrajudiciales mediante drones con la misma impunidad que el de EEUU? Quizá entonces los medios ya no presentarían al Gobierno de Washington como el valedor de los derechos humanos en Cuba, sino más bien... al revés. Edición: Esther Jávega.

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Repasamos algunas pinceladas recientes que ilustran el doble rasero informativo de los grandes medios internacionales. Por ejemplo, ¿se acuerdan cuando toda la prensa de Honduras, y buena parte de la del mundo, acusaba al presidente Manuel Zelaya de querer “perpetuarse en el poder”? Le acusaban de querer abolir la prohibición de reelección presidencial, recogida en el artículo 239 de la Constitución de aquel país. Pues bien: ahora, a iniciativa de diputados del actual partido de gobierno, la Corte Suprema de Justicia hondureña ha aprobado derogar dicho artículo de la Constitución. ¿Asistiremos ahora a una campaña mediática internacional como la que legitimó el golpe de estado que sacó del gobierno a Zelaya en junio de 2009? Seguro que no.

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“El País” otorgaba media página al periodista canario Juan Cruz que, en un texto titulado “Cosas que viví en La Habana”, relataba los quince días que pasó en la capital cubana –en un viaje de turismo-, ¡en el año 1990!. Su vivencia personal de apenas dos semanas, hace 25 años, era suficiente para hacer toda una radiografía política de Cuba, y para dar las correspondientes lecciones de lo que el pueblo cubano debe hacer con su país.

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Un prisionero pasó 266 horas seguidas en una celda del tamaño de un ataúd; a otro se le privó de sueño 66 horas; decenas han sufrido series continuas, durante días, de ahogamientos simulados; muchos otros, violencia sexual, o el llamado “walling”, es decir, el lanzamiento de su cuerpo contra un muro. No estamos hablando de la Alemania nazi, sino de la práctica sistemática de la tortura a gran escala, por parte de Estados Unidos, el país que bloquea a Cuba y sanciona ahora a Venezuela en nombre... de los derechos humanos. 

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22 mil pessoas desaparecidas no México, 10 milhões em extrema pobraza nos EUA, 200 dirigentes de esquerda assassinados nas Honduras: falamos de problemas em Cuba? (Versão em português: clicar CC sobre a tela do vídeo, selecionar idioma e reproduzir. O texto em português pode ser lido mais abaixo).

6 noticias de México, EEUU, Honduras, Sahara y Colombia nos sirven para comprobar cómo los grandes medios aplican un doble rasero en sus informaciones sobre países amigos y países villanos (Cuba o Venezuela). Por ejemplo, son noticia las movilizaciones en México por los 43 estudiantes desaparecidos, hace un mes. Ya hay más de 22.000 personas desaparecidas en México. ¿Se imaginan que en Cuba hubiese no 22.000, sino siquiera una sola persona desaparecida? 

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Analizamos 5 materiales de la sección internacional de varios grandes diarios. Por ejemplo, leemos en El País que en los hospitales de Honduras existe una crisis sanitaria sin precedentes; un desabastecimiento total de equipos y de medicamentos, y –oigan bien- casos de empresarios de funerarias que han llegado a desconectar a pacientes de sus máquinas de vida artificial, para aumentar la “clientela”. ¿Se imaginan que algo de esto ocurriera en Cuba? ¿No hablarían de una absoluta y definitiva descomposición del “régimen” cubano? 

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Un nuevo programa de "Doble rasero",  espacio que compara cómo los medios aplican una vara diferente de medir según el país. Un ejemplo: En la llamada República Turca del Norte de Chipre se abolía hace apenas unos meses la ley que castigaba con penas de hasta cinco años de prisión la homosexualidad. La noticia pasaba sin pena ni gloria. ¿Se imaginan que esto ocurriera, no en Europa, sino en Cuba, un país que se sigue señalando como “homófobo”, aunque las campañas contra la homofobia y la transfobia recorran toda su sociedad desde hace años?

 

La Columna