Andrés Marí - Cubainformación / Fundació Vivint


(La música de merengue se impone entre las piernas rígidas, los ojos secos y los ripios del pañuelo que hacen volar al empleado de la escena. El actor va al cambio de personaje mientras se oye el grito desolador de aquel otro que ya no está)

VOZ EN OFF: “¡¿Qué es lo que tú quiere, el martillo?! Está bien, yo te lo doy, no hay problema, ¡para qué nos vamo a buscar problema!”

EL VIEJO: (CUANDO YA LAS TELAS BLANCAS TERMINAN SU VUELO, LEGA CON PEQUEÑOS SALTOS EL NUEVO PERSONAJE. CARGA UNA JABA DE COMIDA Y MIRA A TODAS PARTES HASTA LOGRAR LA TRANQUILIDAD DESEADA. AL SENTIRSE SEGURO, SACA UN POMITO DE UNO DE SUS BOLSILLOS Y BEBE VARIAS VECES SIN DEJAR DE OBSERVAR SU ENTORNO. ASÍ HASTA QUE ARRIBA LA GUAGUA QUE DEBE SUBIR. GUARDA EL RECIPIENTE E INICIA LA SUBIDA AL BUS CON OTROS GRITOS DESOLADOS) ¡Eh, arriba, señore, vamo, arriba, arriba, coño! (LOGRA SUBIR Y TRATA DE ABRIRSE PASO YA MÁS CALMADO)

Ah, permiso, vamo, caminen, no se queden en la puerta… (VUELVE CON SUS GRITOS) ¡No me empuje, señor, espérese, usté no me ve caminando! (SE CALMA NUEVAMENTE) Ah, cará. No, no, no me siga, ya yo lo escuché, y yo no voy a discutir con usté. (Y POCO LE DURA LA CALMA) ¡Ah, cará, ¿ayudar a quién?! ¡Que me ayuden a mí! (SE IMPONE LA PAZ E INTENTA ACOMODARSE) Vamo, permiso, permiso, Ah, perdón, señor, perdón... Mi, mi, mire, si usté quiere preocuparse, preocúpese, hágase cargo del muchacho, que ya no es ningún muchacho… (Y LA PAZ TAMBIÉN SE PIERDE) ¡No, no, no me importa!… Que rompa la puerta de la guagua, eso no es asunto mío, ¡El problema mío es entrar, ay!… Señora, señora, quíteme el codo de la barriga. ¡Qué más quisiera yo que despegarme de usté, pero dónde me voy a meter! Señora, yo no tengo la culpa de que usté lleve un niño y nadie le dé el asiento…

(AHORA RÍE EN MEDIO DE LA RABIA QUE LE PRODUCE LA SITUACIÓN DE HACINAMIENTO) ¡No, no, no, si es por esto, por esto no se preocupe! Oiga, ya lo mío no funciona. ¡Die quilo, die quilo, die quito, ¿este ridículo vale die quilo?! Mi, mi, mire, déjeme tranquilizarme, que el infarto está de buenos día... (ALGUIEN LO SIGUE MOLESTANDO) ¡Ya, ya! ¿Usté tá viendo esto, señor? ¿Qué se puede hacer? Nada. Y hay que vivir, amigo. Todos tenemos derecho. ¡Qué muchacho ni qué ocho cuarto, que traigan más guagua, coño! Coger lucha en este paí es como el carné de identidá… Ni el retiro te salva de la angustia…

(ES EL MISMO SEÑOR DE CUANDO SUBIÓ AL ÓMNIBUS Y HABLA CON ÉL) Y todavía me está doliendo el día que me lo dieron. Mire, señor, ¡hasta el último día trabajé como un idiota, y junto a mí, una pila nunca se enteró qué cosa era trabajar! Ay, ay…

¿De qué me sirvieron los diplomas, las carticas, los certificado? Y to eso papelito bobo que dan... (INICIA OTRA ALTERACIÓN) ¿Qué tengo? ¿Quién soy? ¿Usté sabe quién soy yo?... ¡Un comemierda con una jaba de boniato guindao en una guagua! Caray, y todavía usté me pide que lo ayude a aconsejar a ese muchacho. ¡Que me ayuden a mí!… No, no, guárdese el discursito. Aquí todo el mundo sabe todo lo bueno que se ha hecho. ¿Qué pasaría si no se sigue haciendo? Este pueblo es muy caliente. ¿Usté no oye música cubana? “Ya nadie quiere a nadie, se acabó el querer”…

(PARECE IMPOSIBLE HABLAR SIN ALTERARSE, POR LO QUE TODO PASA POR LOS VERICUETOS DE LA ALTERNANCIA EN SENTIMIENTOS BIPOLARES) ¡Ah! ¿Por qué cantamo eso? Eso e lo que usté tiene que preguntarse, y despué haga el discursito. Ésa e la concreta. ¡Yo no tengo tiempo para ayudar a nadie, nadie está para eso, son muchos los problemas! Sí, es verdá, son muchos. Y no se resuelven. ¿Por qué no se resuelven? ¡Se repiten, se repiten y se repiten, como el papel carbón! Un original de no se sabe quién, y como veinte, ¡veinte año de copia, y copia, y copia, y copia! (ESTALLA) ¡Me cago en diez, carajo, parezco una vieja loca, y yo estoy bien, yo estoy bien! La que tiene artereoeclerosi e mi viejita. ¡Mi viejita, yo no toy hablando de ningún muchacho, olvídese del muchacho que ya él se olvidó de usté!

(AHORA PARECE PONER A DIALOGAR AL SEÑOR Y AL JOVEN) ¿Que no? Ah… Oye, muchacho, ¿tú te acuerda de este señor? El que te quiere ayudar a ser un buen muchacho... ¡Oye, oye, no me vires la cara, déjate de falta de respeto, que yo soy un viejo, pero todavía!.. Al carajo. ¿Usté vio señor? A ese elemento hay que dejarlo. Por ahora no hay condicione pa solucionar ese problema, y ni el médico de la familia me va a convencer. Hasta que no haya un boniato, un simple boniato..., sin tener que mandarse a correr para cogerlo..., olvídese, nada va a resultar. ¡Bueno, bueno, usté piense lo que le dé la gana! Yo no l’toy vigilando. ¡A mí usté no me importa, ni me importa ese muchacho, ni me importa nadie! Yo nací separao…

¡Bueno, ya, señor, vamo a hablar de otra cosa!... Ahorita empiezan los carnavale... Mire, eso también es otro problema. Ahora empiezan los borracho por dondequiera, ¡y má borracho, y má borracho, y má borracho! ¿Qué otra cosa hace la gente? ¡Tomar ron, y tomar ron, y tomar ron! (YA ESTÁ FUERA DE CONTROL) ¡No, no, no, yo no tengo que resolver ningún problema! )PAUSA) ¡Por favor, señor, compañero, ministro, como usté quiera, suélteme, yo no le hago mal a nadie! (AHORA SE ASUSTA). Déjeme vivir tranquilo, en mi casa, con mis boniato, con mi viejita..., que ahora está sola y quién sabe si algún degenerao le está haciendo la visita. ¡No, no, no me gusta dejarla sola, se asusta mucho!...

(MIRA AL SEÑOR, AL RESTO DE PASAJEROS Y AL JOVEN) Pasan tantas cosa... ¿No leyó el Tribuna del otro día? A martillazos un muchacho acabó con una vieja... ¡Bueno, ya, ya, señor, no me hable má! (COMO QUE SE VA DEL AIRE). Para mí ese muchacho no existe, no existe. ¿Dónde está? Yo no lo veo. Mentira. ¡Aquí nadie ha visto a ese muchacho, ni han visto a nadie, yo estoy hablando solo, yo estoy hablando solo, solo, solo!… (SU PROPIO GRITO LO ESTREMECE Y LUEGO LE LLEGA EL SARCASMO) ¡Eh, mire, mire a su muchacho! Se tiró con la guagua andando. Seguro que va pa la Universidá. Sí, sí, pa la Universidá, ¡pa la universidá del coño e su madre!… (Y, COMO SI ÉL TAMBIÉN SE TIRARA CON LA GUAGUA ANDANDO, VUELVE A SU SOLEDAD Y SU SILENCIO)

(CONTINÚA EN VÍDEO 7. ‘EL VIEJO’)

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8- NOTAS Y AGRADECIMIENTOS

Siempre mi enorme afecto a mis amigos de Cuba. Y en España a Merche Chapí, Miquel Ramón, Mariano, Bartomeu, Àngels Escandells, Xicu, Pepe y Marga, Ruben Tejerina, Dionisio, Antonia, Caty e Inés Pulpillo, Victor Ojea, Jose Manzaneda, Nati Vaquero, Tomás Nevado, Rosa Isern, Miquel, Marga, María del Mar, Ángela Dalmau, María Reyes, Guillermo, Jaume Barrangé, Joan Piña, Loly Pineda, Anna Maria, Ulises, y Sebastià Tenés, que organizó brillantemente la mayor parte de la gira de 1995 por España y me puso en contacto con las Asociaciones de Amistad con Cuba de  Barcelona, Badalona, Mataró, Vilanova i La Geltrú, Lleida, Valencia, Bilbao y Vitoria.

Con todas estas entidades contribuí, a partir de mis actividades artísticas, a las suyas en la divulgación y la solidaridad con la Revolución Cubana. También mis afectos al Ayuntamiento de Coslada, en Madrid, a Lutgarda Reig, Jose Maria Quixal, Paloma García, Paco Tur, Paula, Celia, Jesusa, Alfonso, María, Agustín… Y tantos más… También a Södertälje, la bella ciudad sueca donde viví y compartí mi trabajo con una familia excepcionalmente hermosa: Stelan Samberg, Astrid, Rika y muchos más!

Igualmente vayan mis agradecimientos a los otros países visitados y en ellos a Esteve Boldú, Conchita, Rolando Barrientos Del Casal, Laurette Séjourné, Carlo Andrea Malossini, Adriano y tantos más... A Ricard Salvat y su gentileza al posibilitarme que mi obra pudiera representarse en Escocia y Luxemburgo. A Jane Ann Hannen, Frank Herzog, Abdull Hakín, Ariane Mnouchkine y su Téatre du Soleil al que me llevaron Janine y Edouard. Vayan también mis abrazos a Loukas, Yanni y Georgios. Y un singular abrazo a aquellos amables recién-conocidos Hermann, Ruth, Heidi, Agna y Joao, que me cuidaron en Zürich al volver a sentir el estremecimiento que puede producir la entrega absoluta al trabajo creativo. Allí puse  punto final a toda una década con “El Italiano”.

(CONTINÚA EN AGRADECIMIENTOS 9)

Serie completa "El italiano"

1.1. "El italiano”: Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Notas 1

1.2. "El italiano”: Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Textos 1

1.3. “El italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Vídeo 1

2.1. “El italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Notas 2

2.2. “El Italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Textos 2

2.3. “El italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Vídeo 2 - La madre

3.1. “El italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Nota 3

3.2. “El italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Texto 3. La Vecina

3.3. “El italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Vídeo 3 - La Vecina

4. 1. “El italiano” Nota 4. Una experiencia artística de la Revolución Cubana.

4. 2. “El Italiano”. Una experiencia artística de la Revolución Cubana. Textos 4: ‘El maestro’

4. 3. “El Italiano”. Vídeo 4: ‘El Maestro’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana.

5.1. “El Italiano”. Nota 5: El amigo. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

5. 2. “El Italiano”. Texto 5. Una experiencia artística de la Revolución Cubana.

5.3. “El Italiano”. Vídeo 5: ‘El amigo’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

6.1. “El italiano”. Nota 6: ‘El empleado’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

6. 2. “El Italiano”. Texto 6: ‘El empleado’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

6. 3. “El Italiano”. Vídeo 6: El empleado. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

7. 1. “El Italiano”. Nota 7: ‘El viejo’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

7. 2. “El Italiano”. Texto 7: ‘El viejo’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

7. 3. “El Italiano”. Vídeo 7: ‘El viejo’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

8. 1. “El Italiano”. Nota 8. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

8. 2. “El Italiano”. Texto 8: ‘El joven final’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

8. 3. “El Italiano”. Vídeo 8: ‘El joven final’. Una experiencia artística de la Revolución Cubana

 

* Andrés Marí es escritor, profesor y actor cubano residente en Catalunya.

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